lunes, 22 de julio de 2013

«Nadie sobra y debemos procurar que todas las personas mantengan la ilusión por el futuro» (Perspectiva de futuro, Etorkizuneko perspektiba)

Al mirar hacia el futuro e imaginarlo, imaginarnos en él, solemos hacerlo en la confianza de la fuerza que nos hará conseguirlo. Ya que la sociedad en la que vivimos es más bien individualista, lo habitual es contar con las propias fuerzas a la vez que considerar que las fuerzas ajenas son enemigas o contrarias. También hay quienes confían en que alguien aparezca con una solución que desean, incluso que el azar les depare una buena suerte insospechada.

Si estás en esta página sabrás o podrás saber si continúas leyendo, que la fuerza en la que confiamos cuando miramos al futuro es la unión entre las personas que formamos un proyecto. Es la unión por compartir este Nuevo Estilo de Relaciones, el NER, que nos lleva a apreciarnos mutuamente como lo más valioso de un proyecto. Esa es la idea que de verdad puede impulsarnos como personas, equipo, proyecto y proyectos. Mencionamos estas cuatro facetas o estos cuatro ámbitos porque en este estilo de funcionamiento organizativo el resultado es la unión, cada vez más unión.

Claro que esta unión buscada como garantía de futuro no es porque sí y porque sea un valor que cultivar, es una unión y un futuro con perspectiva, ya que en primer lugar nos hemos puesto de acuerdo en compartir la forma como vamos a ir al futuro, que es con este Nuevo Estilo de Relaciones, y después acordamos a qué futuro queremos ir, es decir, qué proyecto o camino desarrollar. La unión empieza pues entre todas las personas de la organización, cuando entre todas en asamblea elegimos el futuro que deseamos. Después, son los equipos quienes acometen como una orquesta de jazz la realización de todos los aspectos del proyecto, focalizado en el cliente. Cada equipo se puede llamar así, equipo, por su unión y acuerdo a la hora de desplegar su acción.

Nos dicen en Los Libros de K2K que apenas un pequeño número de personas abandonan el proyecto en el momento del cambio NER y lo mismo después. Esto es significativo de varias cosas, entre ellas, de que la inmensa mayoría de las personas estamos inclinadas a cultivar lazos con las demás si encontramos la oportunidad. Es un aspecto para recordar y darle una dimensión positiva cuando también nos encontramos en el día a día con actuaciones que no sean de unión, sino de motivaciones egoístas, lo cual puede existir en un proyecto NER como en cualquier núcleo de convivencia.

Y, por último, la unión entre proyectos, que es lo mismo que una unión entre empresas y que en el Nuevo Estilo de Relaciones se materializa en ner group, es un nivel de unión que interesa cada vez más, dadas las características del entorno en el que nos corresponde vivir. Es una unión empresarial que también tiene su faceta de transacción, no es gratuita, tiene un precio que refleja así Koldo Saratxaga en su artículo «¿Y el resto qué hacemos?»:

«Las pymes que se relacionen de esta manera, que mejoran su situación general, su posición competitiva internacional, deben intentar crear alianzas con otras que añadan no tanto cantidad, que es pasado, y sí aspectos cualitativos como: relaciones, clientes y conocimiento. El tamaño medio de nuestras empresas es exageradamente bajo, consecuencia de que en los años de gloria era fácil iniciar nuevas actividades, también para no pasar de un número de trabajadores que exigía representación sindical. Estas alianzas requieren, en muchos casos, perder el nombre, perder poder, perder prestigio, así como obligan a asumir la transparencia de poner la realidad encima de la mesa, dialogar y en muchos casos ceder, lo que no es otra cosa que una manera de invertir. Una organización con un buen clima humano puede atacar estas nuevas y necesarias prácticas con mucha más seguridad.»

El «buen clima humano» al que se refiere Koldo y que realizan y quieren realizar las personas con este Nuevo Estilo de Relaciones es la unión, las relaciones, como el nombre NER indica. Esta unión que facilita el camino al futuro empieza por reemplazar las relaciones piramidales por horizontales, en aspectos organizativos como el de olvidar el entramado de cargos y encargos, de esta sencilla forma que se anuncia en El éxito fue la confianza:

«Conviene insistir, y lo hacemos, en que se terminan las jerarquías al uso; es decir, no más directores, jefes ni encargados, pero dejando bien claro que su conocimiento es absolutamente necesario para el futuro del proyecto. Luego nadie sobra y debemos procurar que todas las personas mantengan la ilusión por el futuro.»

Empezamos pues la penúltima semana del curso en K2K emocionando con ilusión por el futuro y te deseamos igualmente una feliz e ilusionada semana.











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