martes, 17 de diciembre de 2013

Derribando barreras en el camino al futuro. Tres momentos en las reflexiones del Nuevo Estilo de Relaciones (NER) sobre la educación (Equipos autogestionados (caos organizado), Talde autogestionatuak (kaos antolatua))



Los pronósticos están siendo compañeros inseparables de esta crisis, una de las características con las que podremos recordarla. ¿Quién no ha oído hablar de los «brotes verdes»? Y últimamente es la creación de empleo: cuándo empezará, cuánto tiempo vamos a seguir padeciendo el alto desempleo de ahora, etc.

En el mundo empresarial se han pedido no ya solo predicciones de la evolución de la crisis, sino explicaciones de por qué no se ha sabido ver venir un fracaso de esta magnitud. Se esperaban de una clase directiva que había ejercido de cabeza pensante en las organizaciones, de su formación en escuelas de negocios y de sus planes de empresa.

«Hay una élite mundial que en las últimas décadas, con este tipo de educación, ha perseguido, de forma generalizada dos razones clave, a pesar de su alto coste tanto en dinero como en tiempo: dar un salto considerable en la trayectoria profesional —poder— y, al mismo tiempo, aumentar el sueldo —dinero—.

»Desde el punto de vista práctico, es una enseñanza basada en el “método del caso”, es decir, en el análisis de historias ocurridas. [...]

»Sin embargo, ya en 1959, en el Informe Pierson, se criticaba con dureza a las escuelas de negocios por incluir en sus programas un currículum demasiado estrecho de miras y orientado en exceso al mercado. En el mismo se indicaba lo que debe ser la auténtica educación de negocios: “Adquirir un conocimiento general sobre su campo de interés, desarrollar su capacidad de razonamiento, potenciar una serie de valores, ayudar a comunicar de una forma más efectiva, así como a tener una mentalidad crítica, analítica y de constante búsqueda, y un código de ética que incluya honestidad, integridad y un enorme respeto por los derechos de los otros”.»




Cuestionar la formación y la educación, en todos los niveles del itinerario educativo, es una de las grandes oportunidades que esta crisis nos ha traído, al igual que también el espacio para reinventar la empresa y, en definitiva, para construir nuestra forma de existir como sociedad. Nos queda «todo por hacer», escribía Koldo Saratxaga, dirigiéndose a la generación de quienes serán los artífices directos de la sociedad del futuro. El reto es grande, más aún porque no hemos cultivado la sensibilidad que nos hace falta para darle respuesta:

«En su paso por la Universidad, [...] no les han dicho que tienen que ser soñadores y críticos, que tienen que estar inquietos ante los acontecimientos que les rodean cada día y que están conformando la sociedad, que algún día les tocará llevar sus riendas, que tienen que mostrar su inconformidad ante los abusos de poder, las desigualdades sociales, el atropello a la naturaleza, la locura que supone el ir continuamente de un sitio para otro, consumiendo y consumiendo para cada vez lograr más y más crecimiento y menos y menos desarrollo humano.»



Desde que ha comenzado a andar, el Nuevo Estilo de Relaciones (NER) ha puesto por obra un fuerte compromiso con la educación y la formación. No tenemos más que visitar la web de ner group y ver entre sus ideas en marcha y sus noticias un conjunto bien nutrido de iniciativas. Pero es que, además, este compromiso con la educación forma parte del día a día del cambio organizativo que el equipo K2K emocionando impulsa, del que enseguida participan activamente como compromiso propio personas y proyectos del NER, subraya Jabi Salcedo en una entrevista reciente:

«Una de las áreas en la que llevamos años trabajando es la Educación y eso es una consecuencia de lo que nos encontramos en las empresas. Nosotros transformamos las organizaciones culturalmente y su cultura está basada en la Educación y los valores que tienen.

»Cuando llegamos a una organización eliminamos todas las jerarquías como la de peón, peón especialistas, oficiales y etc. e igualamos todos los sueldos subiendo los más bajos. Resulta que culturalmente nos han preparado para que el que le ha costado más esfuerzo conseguir los salarios más altos no esté más contento porque sus compañeros cobren más. Cuando trabajamos en equipo pasa algo parecido, todo el mundo divide el número de piezas a partes iguales y no se preocupan del resto de compañeros. El NER se basa en que cambien estos valores y muchas de las barreras a las que nos enfrentamos se basan precisamente en esto.»

Con este Nuevo Estilo de Relaciones (NER) no se puede vaticinar el futuro, pero sin duda se asume el máximo de opciones para acertar a encontrar el porvenir deseado. Por un lado, porque el NER cuenta con todas las personas y facilita que cada uno aporte lo mejor de sí mismo. Por otro lado, porque esto se pone en práctica en todos los niveles de la actividad, desde la toma de decisiones estratégicas hasta la realización del trabajo. Y desde un tercer flanco, porque este estilo de naturaleza tan social como sociable expande la superficie de contacto del proyecto con las oportunidades en el área del cliente, del mercado. Etc. Podríamos seguir añadiendo fundamentos. En la citada entrevista, indica Jabi Salcedo:

«Una de nuestras características es que, por lo menos, triplicamos el número de personas que patea el mercado y está en contacto con el cliente.»


Jabi Salcedo en las instalaciones de EBI Talleres Electrotécnicos.













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