martes, 18 de febrero de 2014

Liderazgo y libertad para rodar por el camino de la innovación, dejando atrás el viejo camino del control

En busca de nuestro tema hoy, el número 4 del Nuevo Estilo de Relaciones (NER), que es ofrecer oportunidades, no control, cometer errores / abaguneak eskaintzea, kontrolik eza, hutsegiteak egitea, hemos encontrado este gran apunte de Koldo Saratxaga, en la revista La marea, entrevistado por Daniel Ayllón ―y fotografía de Humberto Bilbao―:

«El éxito gusta a todos. Aquello a lo que dedicas, no tu tiempo, sino tu pasión y tus ganas, es aquello en lo que tienes que tener éxito. Si una persona forma parte del proyecto, forma parte también de su éxito. Entonces, esta persona se convierte en actor y deja de ser un títere. Una cosa es hacer teatro de actores y otra, teatro de títeres, donde manejas y mueves los hilos. Con actores puedes hacer cosas diferentes: puedes innovar permanentemente. Los gestores prefieren títeres; los líderes, actores. Es la diferencia entre gestionar y liderar. Los líderes transmiten energía; los gestores, órdenes. Un líder no necesita controlar, eso hace perder energía. La energía la transmite y ella empuja.»


Como muchas veces, en busca de renovar la perspectiva sobre nuestros 15 permanentes y continuos temas, hoy también nos hemos lanzado a buscar elementos de contraste. Es un pequeño viaje para un sencillo post que hoy nos ha hecho recalar en un libro que el Ministerio de Defensa ha publicado este año, 2014, Economic intelligence in a global world. Una de las ideas que allí nos han llamado la atención es que todos los sistemas son vulnerables y que los errores son aquello que los hace vulnerables; lo dice el presidente del Observatorio para la Ciberseguridad Henning Wegener hablando de la ciberguerra.

Después hemos llegado a una tesis en Sociología, defendida en la Universidad del País Vasco, un par de años atrás, 2012, realizada por Luis Belaustegi y consistente en una investigación bibliográfica sobre el control en la cultura empresarial. Entre lo que hemos leído allí, está el apunte histórico de que la cultura empresarial nació en los 70, en apoyo de los intentos de cambio organizativo. El NER no se encontraba en la bibliografía aportada, muy comprensible, dado que en el NER no existe control de las personas, aunque sí seguimiento cercano de la actividad con relación a los encargos de los clientes.

Y por último hemos encontrado en nuestra navegación las teorías X, Y y Z de la empresa, las principales, resumidas por todas partes a propósito del tema del control: a las personas no nos gusta trabajar y hay que controlarnos (X), el control externo sin autocontrol no sirve (Y) y cabe esperar de las personas autocontrol y se confía en ello (Z).

Según esta mochila que nos traemos del viaje, con el Nuevo Estilo de Relaciones (NER) estamos ante una cultura organizativa innovadora dentro de este terreno, a su vez relativamente nuevo e innovador, que es la cultura empresarial. Tiene poco más de cuatro décadas y continúa pendiente el cambio organizativo que ha querido apoyar desde un principio.

Los errores son perjudiciales, a nadie le gustan, ni los propios ni los ajenos, cuando estamos en un proyecto común, pero en los proyectos del NER no se obsesionan con prevenirlos ordenando y controlando cada paso que da una persona. No estamos ante una cultura bélica o militar, de defensa y seguridad ―¿por qué hablamos tanto de seguridad y no hablamos de paz?, se preguntaba y preguntaba Koldo Saratxaga en una de sus charlas―.

El NER es una cultura de libertad, donde más bien parece que se acepta que va a haber errores, a la vez que se anima a no cometerlos, por el sencillo camino del conocimiento. Ante el error, la opción del NER es convertirlo en una oportunidad de crecer, no en la justificación para dedicar energías a controlar a las personas, y todo esto amplía las posibilidades de no volver a errar.

Por último, hemos pensado que podría ponerse al NER junto a las teorías X, Y y Z, ya que no se adapta a ninguna de las tres. Pero no como teoría, sino como estilo y creación de la mente, los sentimientos y el hacer eficiente. Si nos damos cuenta, las teorías X, Y y Z, eligen una forma de ser de las personas y se orientan a que todas las personas de la empresa actúen en este molde. Por el contrario, el NER se ofrece como programa y estilo, pero al mismo tiempo cuenta con la diversidad de las personas y con su libertad.











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