martes, 22 de abril de 2014

El compromiso de las personas suma fuerzas (Lectura de vacaciones, 3)

Para poner el broche a la semana de vacaciones compartimos este reportaje en el que, además de la noticia y de la historia que se escribe con estos hechos, veremos la realidad del Nuevo Estilo de Relaciones (NER). El ánimo al compartirlo es el de sumar, dentro de nuestro estilo y fuera también, a las energías de caminos diferentes, con el fin de que más organizaciones y personas se nos sumen a su vez en el reto de una nueva sociedad y, dentro de ella, una nueva empresa.
Este reportaje se ha publicado en Cinco Días y la ha escrito Javier Vadillo. Puedes obtenerlo en pdf a través de este enlace. La fotografía de Ekin está tomada de la web de ner group y la de Ampo, de la de Jakintza Ikastola.


Ampo y Ekin recuperarán en sólo tres años sus inversiones

La inversión conjunta de Ekin y Ampo (16 millones en nuevas fábricas en Brasil, México e India) tiene retorno a corto plazo. Recuperarán ese capital en tres o cuatro años, según sus cálculos. Pero el proyecto comenzará a generar recursos este mismo ejercicio, cuando prevén un cash flow (flujo de caja) del 17%.

Unas cifras que serán posibles por la suma de fuerzas de ambas cooperativas. Ampo pone los fondos y Ekin los activos industriales, con lo que sortean la financiación bancaria y la dictadura de los costes financieros, que en ocasiones estrangulan los balances empresariales.

La asamblea de Ekin (con 140 socios de una plantilla de 180 trabajadores), aprobó el martes pasado el plan compartido con Ampo. Han constituido una sociedad en la que Ekin controla el 70%.

«Juntos se puede transitar por nuevos caminos», comenta Koldo Saratxaga, impulsor de la asociación ner group, de la que forman parte ambas empresas.

Para Saratxaga es fundamental el compromiso de las personas para que las compañías, siempre con una orientación al cliente y con una organización eficiente, sean rentables.

En esta línea añade que «habrá más iniciativas [empresariales] si nos ayudamos entre nosotros», en relación con la necesidad de alianzas en el mundo empresarial vasco, que arrastran un déficit histórico en la formación de pactos que den dimensión internacional a los negocios.

La dinámica de los socios de ner group demuestra, según sus promotores, que las empresas de economía social funcionan perfectamente en una economía cada día más globalizada. Lo dicen como respuesta a las dudas que ahora plantea el modelo cooperativo, muy criticado en Euskadi tras la crisis de Fagor Electrodomésticos.




Ekin

Ekin suma medio siglo de trayectoria industrial como fabricante de equipos de alta precisión para el brochado y laminado en frío. Sus herramientas se utilizan en los sectores de automoción, aeronáutica, energía y agrícola. Con sede en Amorebieta-Etxano, Jabi Salcedo, coordinador de la cooperativa, ha comentado que su internacionalización fuera de la UE comenzó con una fábrica en Querétaro (México) en 2011. Al año siguiente abrió otra planta en India y hace cinco meses adquirió la empresa brasileña de su sector Arthur Link.

El país azteca tiene mucho recorrido en automoción y allí invertirá Ekin tres millones, con el objetivo de alcanzar en este mercado en cuatro años un volumen de facturación de 10 millones. Al proyecto de India, donde no están sus competidores asiáticos, destinará otros cuatro millones. En el país carioca, su política proteccionista, que encarece un 35% las importaciones, obliga a la implantación industrial. Arthur Link aporta dos fábricas que la cooperativa de Amorebieta-Etxano reforzará con una inversión de seis millones. Todo para que Brasil genere un negocio anual, dentro de cuatro ejercicios, de 28 millones. Y luego vendrán más proyectos fabriles en los tres mercados.

Como la generación de recursos de Ekin no cubre el citado plan de 16 millones, entra en juego la tesorería de Ampo.


Ampo

Con una fábrica de válvulas y una fundición en Idiazabal, Peio Alcelay, coordinador de la cooperativa guipuzcoana, ha destacado la necesidad de diversificación de Ampo, que tiene una cuota del 70% en el mercado mundial de válvulas de alta exigencia (utilizadas en las extracciones de gas y en las explotaciones mineras y petroquímicas). Esa dependencia de un segmento fabril «es una amenaza», a juicio de Alcelay, por lo que Ampo busca con Ekin «hacer lo que no hacíamos».

Con 475 trabajadores en Idiazabal, el 93% de ellos socios, la plantilla decidió en asamblea que la mitad del cash flow se dedicara a inversiones en su actividad nuclear, otro 17%a proyectos en otras áreas (caso del plan con Ekin) y el 33% restante a la capitalización del balance. Ampo, que consigue el 98% de su facturación de 190 millones en los mercados exteriores, también tiene una fábrica en India, atendida por una plantilla de 170 empleados.


El acuerdo

El acuerdo con Ekin se gestó «en pocos minutos», ha dicho Alcelay, y los trabajadores de ambas cooperativas tuvieron toda la información y respaldaron el pacto.

Hasta la alianza, Ekin había desarrollado su internacionalización en solitario, con la premisa de no invertir en una sola operación más de las dos terceras partes del cash flow. Así, si el proyecto fallaba no ponía en peligro a la empresa. Hasta que las posibilidades de Brasil, y la alta inversión que requieren, aconsejó formar equipo con Ampo.

La cooperativa de Amorebieta-Etxano ha creado 80 empleos desde 2008, en plena crisis. Cuando culmine su proyecto en los países emergentes, para 2018, aspira a contar con una plantilla de 430 personas, tras triplicar su producción y ventas (ahora factura 23 millones).

A las asambleas de Ekin y Ampo acuden todos los trabajadores, los que son socios y los que no, de acuerdo a los principios de la asociación ner (nuevo estilo de relaciones). Todos votan, salvo los temas relacionados con los cambios en los consejos rectores. La convocatoria a las reuniones es inmediata y las asambleas se realizan en las propias fábricas.




La clave del acuerdo

Todo por el estilo de «transparencia y de compartir», señala Saratxaga. Añade que «sabemos que el cliente quiere los pedidos ya, y si hace falta nos quedamos a trabajar los sábados», en el sentido de que las decisiones se toman de forma rápida, sin retrasos protocolarios.

Esto se consigue «dedicando mucho tiempo a comunicar, nos pasamos el 80% del tiempo hablando con la gente» de las diversas empresas que integran ner group, explica Saratxaga, que no recurre a los mensajes corporativos por el ordenador o el móvil.

Para el impulsor de ner group, en el mundo empresarial vasco «falta la Universidad del diálogo. La de los especialistas ha caducado. Los conocimientos se quedan obsoletos a los diez años, por lo que hace falta gente que venga con ideas nuevas, con ganas de juntarse con otros para innovar».

Ese estilo de relaciones es el que propicia el progresivo aumento de las ventas en las empresas de ner group, destaca Koldo Saratxaga. Por su parte, Ampo, según su su tesorería, continuará buscando proyectos que aumenten su diversificación. Ya han recibido propuestas de inversión.


Un grupo abierto a la incorporación de socios

ner group integra a 22 empresas de diversos sectores y tamaños (algunas con 7 empleados y otras con 700). La asociación, puesta en marcha en 2010, suma unas ventas de 300 millones en 60 países y una plantilla global de 1.500 personas. Y sigue abierta a nuevas incorporaciones, unas novedades que se producirán en los próximos días y que serán anunciadas oficialmente por ner group. En esta órbita conviven cooperativas con sociedades anónimas y otras que son laborales (Sales). También forma parte del equipo una asociación sin ánimo de lucro.

El impulsor de esta iniciativa, Koldo Saratxaga, y antes gestor de la cooperativa Irizar, insiste en la necesidad de «juntar conocimientos, no máquinas». Su mantra es que «hay que pensar de forma diferente. Innovar sólo se consigue saliendo de la rutina».

La conexión entre los socios de ner group se realiza a través de 12 equipos en el que participan 210 personas, muchas de ellas jóvenes.











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