martes, 15 de abril de 2014

«Lo que está en crisis es la manera de gestionar las empresas hoy» (Lectura de vacaciones, 1)

Entrevista a Koldo Saratxaga en El País, realizada por Javier Rivas. Fotografías de Fernando Domingo-Aldama. Se publicó el 13 de octubre de 2013.




«Lo que está en crisis es la manera de gestionar las empresas hoy»

«Catorce años en sociedades anónimas, 21 años en MCC, durante los que hizo de Irizar un modelo de gestión que se estudia en medio mundo, y ahora siete años en Ner Group han hecho de la de Koldo Saratxaga (Sopuerta, 1947) una voz clave al hablar de economía y cooperativas en Euskadi, un mundo hoy convulso por la crisis de Fagor.

ner group suma 21 empresas y organizaciones de sectores y tamaños muy diferentes, tanto cooperativas como otras sociedades. Con más de 1.500 empleados en conjunto, espera cerrar este año con un aumento del 17% de la facturación hasta los 326 millones.

Pregunta. ¿Ha entrado en crisis el modelo cooperativo vasco?

Koldo Saratxaga. Absolutamente, no. Lo que está en crisis es la manera de gestionar las empresas hoy. Llevamos década y pico con la palabra innovación de moda. Se dice que hay que exportar e innovar y hace siglos ya se exportaba también y se innovaba. El mundo está cambiando por el famoso tema de la globalidad, y las organizaciones empresariales no han cambiado. Las que más tienen que cambiar son las que están más avanzadas, las europeas, las americanas. El modelo cooperativo tiene ventajas e inconvenientes, como todos, pero sigue habiendo cooperativas que van como una moto que han cambiado la manera de hacer las cosas.

P. Además de económico, la crisis de Fagor ha tenido un claro impacto psicológico e incluso ideológico en Euskadi.

K.S. A raíz de Fagor, sería bueno ver que el río está lleno de peces muertos. Si a raíz de que aparece un tiburón empezamos a decir qué está pasando en el río, bienvenido sea. Es una más, pero al ser grande igual nos ponemos a recapacitar todos un poco. Lo que está funcionando y lo que no, no tanto lo que ha pasado ahí ¿Qué ha pasado? Lo que ha pasado ahí al ser grande se nota, pero está pasando en todas partes en el mundo de las organizaciones empresariales y de las organizaciones en general: el modelo de gestión, el sistema piramidal en el que unos pocos piensan poco, mandan, y los demás no tienen ni que pensar porque solo hacen no sirve para querer estar a la cabeza, para poder competir contra todo el mundo. Ahí nos hemos dormido.

P. ¿Qué es lo que no funciona?

K.S. No funciona la gestión de las organizaciones. Primero, no tenemos un modelo educativo; no se enseña en las universidades a hacer las cosas de una manera diferente. Los jóvenes quieren estar arriba. El sistema de enseñanza, no me atrevo a llamarlo educativo, se limita a las notas, a ver si tiras para estar más arriba en la cadena de mando. Pero no en la cadena de tener una visión conjunta, de saber apasionar, compartir, entusiasmar. No se enseña a comunicar. Les enseñan tecnologías, una carrera, a ser abogados, economistas, ingenieros, nada más. Eso antes valía, pero en una década y media nos hemos dormido. El bosque está lleno de árboles con el mismo modelo, medio podridos por dentro.

P. ¿Está en cuestión el modelo de relaciones laborales?

K.S. No. Nosotros hoy en ner group lo hacemos absolutamente diferente. Llevo 25 años haciéndolo y diciéndolo, con un nuevo estilo de relaciones. Y 21 años de éxito con docenas y docenas de organizaciones. Malo es que lo diga yo, que soy el que lo lidera. Llevamos cinco años de crisis y no hemos echado a nadie. Y crecemos y montamos fábricas en el exterior. El modelo de gestión es estándar en cualquier tipo de organización, no tiene que ver nada con el modelo de la sociedad anónima, limitada o cooperativa. Eso es un modelo a la hora de hacer el registro, pero en su gestión, en su día a día, es prácticamente idéntico, depende de quién está arriba.

P. Las ayudas públicas no sirven para salvar un proyecto.

K.S. Para nada. Las ayudas públicas sirven para tapar las heridas. Cuando uno depende de las ayudas públicas para tener futuro está perdido. Nunca son una solución.

P. ¿Se puede extender esa otra forma de hacer empresa?

K.S. Es muy difícil, es un problema de cultura. Aquí hay cuestiones que tienen que ver con valores, no con herramientas o con comprar instalaciones, sino con la ética, con ser transparente. La ética tiene que ver con todos los que integran una organización, no con el dueño, el presidente o el director. Todo eso genera confianza. En los modelos tradicionales precisamente lo que no hay es confianza. ¿Cómo es posible que alguien diga que el mayor problema que tiene son las personas? Tenemos que caminar juntos. Sacar adelante un proyecto en los momentos actuales va a costar Dios y ayuda. ¿Si no eres capaz de ponerte de acuerdo con 15 o 20 como vas a competir con el mundo?

P. ¿Va a haber un efecto contagio?

K.S. Espero que no, no tiene por qué. Espero que esto nos haga recapacitar. En todo caso, lo que tiene que haber es “señores vamos a levantar la cabeza, vamos a pensar”. Este no es un problema puntual, es estructural. Es un problema de que llevamos décadas con más de lo mismo. Y más de lo mismo viviendo en Europa y en el mundo industrial no nos sirve.

P. Plantea un cambio tal que parece muy difícil de abordar a gran escala.

K.S. Abordémoslo en una década o dos, pero evolucionemos. Empecemos con la universidad. Aquí en Ner tenemos las puertas abiertas para que cualquiera vea qué es lo que hemos hecho, cómo se hace. Hay que perder un poco de orgullo. Las herramientas están al uso de las personas, no las personas al uso de las herramientas. El conocimiento lo tienen las personas, no las herramientas. Es mentira que la tecnología lo solucione todo; es un facilitador y ahora está al alcance de todo el mundo. Lo que te tiene que diferenciar son las personas.

P. ¿Cómo puede salir Fagor de esta situación?

K.S. Es complicado. Es cómo sale de esta situación el país, si el país en conjunto empieza a salir. Tenemos que ser sinceros. Llevamos miles de parados en el País Vasco en los últimos cinco años. Ahora son casi 2.000 más. La cuestión es qué hacemos, porque si no, vamos a seguir igual. Aquí no se va crear trabajo hasta 2018 o 2019 y van a ser cifras ridículas. Tenemos que sacar este país adelante, porque si lo hacemos también sacamos a esos casi 2.000. ¿Y las decenas de miles de jóvenes que todavía no saben lo que es tener un puesto de trabajo? ¿Por qué hablamos ahora de esto y no la semana pasada? Eso es lo que a mí me duele. Tenemos ese problema ahí y seguimos de la misma manera. Hay que dejar de poner parches. Hay que plantear este problema como país y no esperar a ver lo que hacen los demás. No vamos a bajar al 6% de paro en 2020 sin hacer algo diferente ni de coña.»













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