viernes, 2 de mayo de 2014

«En ner group no hay una sola norma más que la del entendimiento, la del diálogo, la de mirar a los ojos, la de dedicar tiempo a reunirnos»



Desde el minuto 6 en adelante:

«Te encuentras con alguien que viene y te dice, “Koldo, es que este no hace, es que este dice, es que este no sé cuál…” ¡Claro, porque es diferente! “Es que no hace como yo, es que hemos quedado y no…, hemos no se qué y no…”. Tenemos que entendernos, pero no aplicarle la norma. He estado en todos los países del mundo, en 80, en cinco continentes, he montado 10 fábricas por el mundo, he creado 4.000 puestos de trabajo… jamás en mi vida he tenido una norma en la mano. Ni un estatuto ni unas normas ni nada por el estilo; jamás en mi vida he leído un artículo para tomar una decisión… […]

»Tengo que entender el mundo en el que vivo.

»Y tengo que entender que sobre todo es relaciones y un mundo que es absolutamente cambiante y diverso.

»Con lo cual, todo lo que me estés explicando del pasado, todo lo que tiene que ver con algo fijo no me va a servir [como educación recibida].

»Tengo que ser capaz de poder analizar lo que pasa, lo que me va a pasar.

»No puedo sacar ni el libro que estudiaba cuando tenga los problemas que me voy a encontrar en la vida. Cuando necesite un dato, sí, una cifra…

»La diversidad llevada al extremo máximo, esto es el mundo de las relaciones humanas.

»¿Cómo lo entendemos? Entender es internamente. Comprender es en la mente. Entender es en el estómago.

»Comprender es relativamente fácil, ¡y no tenemos manera los humanos de comprendernos! Ya de entendernos… es la leche. Entramos en lo subliminal, entramos en el alma. Entendernos en el alma es mucho más complicado, pero es que ni siquiera nos comprendemos.

»Pero tenemos que avanzar en la comprensión cuando sabemos que tú y yo somos diferentes, y que aunque me toque estar arriba, en la sociedad, por razones de edad, por razones de cargo, por razones de dinero, por razones de lo que tú quieras, no puedes tratar de arriba abajo, o no debes tratar de arriba abajo. Le debes tratar como una persona diferente. Y las organizaciones están llenas de pirámides.

»Como yo he vivido hace 30 años sin pirámides, allí donde veo una pirámide, que quiere decir el sistema de arriba abajo, el de ordeno y mando, el sistema establecido lo elimino.

»Y todavía he estado esta mañana con uno del Banco Santander que me decía: “Koldo, lo que no sé si creer todavía es eso de que podáis funcionar sin jefes, sin directores, sin despachos…”. Pues llevo 30 años haciéndolo y, perdona que lo diga yo, con éxito.

»Pero ¿por qué? Porque creo en las personas y en la diversidad, y porque no hay una sola norma más que la del entendimiento, la del diálogo, la de mirar a los ojos, la de dedicarle tiempo, la de dedicarle la de Dios de tiempo, ¡no solo a los huertos, no solo a atender personas mayores, no solo a enseñar algo!, sino a reunirnos. Nosotros medimos el tiempo que nos reunimos, desde hace 30 años; si no dedicamos tiempo a reunirnos —el cien por cien de las personas, no los jefes, no los más responsables, no los universitarios, ¡todos! también los llamados obreros, que nosotros no los llamamos así—, es que algo no va bien.

»Lo primero que miramos en una organización empresarial —como se le llama—, en una fábrica —que la fábrica es el cemento—, en una organización —por lo menos hay personas—, en un proyecto —como lo llamamos nosotros, porque tenemos algo en común, es la diferencia entre fábrica, organización y proyecto—, […] la pregunta, es: ¿tenemos un proyecto? […]

»Un proyecto es hacer algo juntos personas que tienen algo en común y tienen objetivos en común. […]

»¿Quién no discute con la pareja? Como estés todos los días viéndola, discutes, ¡normal! Luego, ¿cómo se puede en una organización empresarial, donde hay 40, 80, 200, no discutir, no tener lugares de encuentro, no tener montones de mesas y cientos de sillas para poder estar reunidos? Pues nosotros a cada una nueva que vamos tenemos que empezar a hacer las salas, a comprar las sillas y a poner tableros para poder discutir, porque no hay. Hay jefes, obreros, de buzo, que están para estar en las máquinas, porque no tienen proyecto en común, porque son obreros, porque son directivos, porque son encargados, porque son técnicos, porque son… Nosotros [en ner group] somos personas, pero personas en un proyecto común, personas polivalentes, personas diversas... ¿A qué me toca jugar? A esto, a lo otro. “Yo soy carretillero, yo soy ajustador, yo soy maquinista, yo soy comercial…”. Esas palabras no las usamos, no existen en nuestro vocabulario. Existen personas, equipo, objetivos y encima diversos; con lo cual, complejo. Y encima, contracultura; con lo cual, más complejo, con lo cual más apasionante. Entonces, si es apasionante, merece la pena. Si no, voy por dinero, por un sueldo. ¡Coño! Pasarte 40 años, 50 años, por un jodido sueldo solo, 8 horas al día…, yo no sé lo que es eso, nunca lo he hecho, pero tiene que ser duro. Vosotros y vosotras [dice a los asistentes], teóricamente, habéis elegido una profesión que no tiene que ver con eso porque si tenéis aburrimiento, tenéis monotonía...»












No hay comentarios:

Publicar un comentario