viernes, 6 de junio de 2014

«Ahora trabajamos en equipo de verdad»

La realidad personal de trabajar en equipo se desarrolla a partir de la toma de decisiones sobre unas metas de las que se es único responsable, junto con los demás integrantes del equipo. Comprende la responsabilidad añadida de que esas metas tienen un papel igualmente único en el conjunto del trabajo que realizan los otros equipos.

El Nuevo Estilo de Relaciones (NER) nos ha traído una oportunidad de desarrollar las relaciones como parte de nuestra vida laboral y empresarial, además de personal. Esto supone un nuevo abanico de alicientes y metas que en una amplia perspectiva se resumen en proyecto común y en la corta distancia del día a día, en el trabajo en equipo. Y para que haya equipo las personas tienen que querer ser equipo, trabajar con todos los que integran el o los equipos en los que se integran, sin excepciones o exclusiones, y de tomar partido siempre por hacer equipo.

Son actitudes o requisitos sencillos de entender y a veces difíciles de vivir. Mira lo que escribe Satur Ormazabal en Experiencias ner 2012 sobre cómo lo ven y la experiencia que van teniendo en Panelfisa, donde es coordinador del proyecto:

«Este estilo nos obliga a escuchar y a dialogar mucho más, en definitiva, a relacionarnos más y mejor, lo cual no es nada fácil, como comprobamos no solo en el trabajo, sino también en nuestra vida diaria. La transparencia, la comunicación, la generosidad, la confianza, la empatía, los datos y el objetivo común son la base que nos puede permitir relacionarnos mejor. En Panelfisa, a medida que se ha ido consolidando el estilo, las personas maduran, crecen y la relación es ahora mucho mejor que hace dos años, a pesar de que nos queda un camino largo que recorrer.»

A través de estas líneas podemos valorar que conocer o interiorizar la existencia corriente de dificultades es un gran apoyo en construir la relación de equipo; nos sirve para ser constantes y para no darnos por vencidos. También para no perder la perspectiva de proyecto, del que el equipo es la base; si funcionan los equipos, funciona el proyecto; si no funciona un equipo, el proyecto falla allí donde está fallando ese equipo.

Quienes van por delante nos dicen que no es fácil. Desde Panelfisa, y en una entrevista publicada también en Experiencias ner 2012, Miguel Ángel Pando afirma con claridad:

«Lo que más nos ha costado y nos está costando es trabajar en equipo. Nunca habíamos trabajado en equipo, no estábamos acostumbrados, y además se habla de trabajar en equipo muchas veces, pero sin saber muy bien lo que significa eso. Ahora trabajamos en equipo de verdad, en equipos de mucha gente, hay tantas opiniones como personas y cada uno somos de una manera, no siempre llueve a gusto de todos. Trabajar en equipo supone aportar cosas, pero también asumir que la decisión final sea la de otra persona.»

Que existen también los buenos momentos, cosechas de alegrías y éxitos de trabajo es el ya conocido otro lado de la balanza. Podemos sentirlo a su vez como otro éxito por sí solo, de estilo de relaciones. Un éxito y un premio, para nuestra disposición a convivir, unir, ser cercanos.

Aunque tanto se habla de la condición humana como un factor que conjugar con dificultad en nuestros deseos de relacionarnos, también hay que tener en cuenta que tenemos amplias capacidades para sencillas y valiosas cosas como sonreír, tender una mano, minimizar o relativizar presuntas ofensas o roces, reírnos un poco de situaciones que convertimos en grandes rocas en mitad de nuestro avance, superar experiencias negativas, sacar fuerzas de donde parece que no tenemos, etc.

Nada más por hoy y deseamos feliz fin de semana, buen descanso, ya que estar en buena forma ayuda a que se nos encienda la bombilla de las buenas ideas para la convivencia.

¡Hasta el martes con el próximo post!












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