martes, 1 de julio de 2014

«Tiene que haber transparencia, se tiene que hablar, esos son los pasos que hay que ir dando poquito a poco»

Egun on! Buenos días, buen martes, estrenando el mes de julio.

Seguimos avanzando, dentro de un acuerdo común para este blog, que es dedicar los post al Nuevo Estilo de Relaciones (NER). Esta misión hace que nos sintamos algunas veces como participando en la carrera de relevos para transportar la llama olímpica. Nosotros recogemos los pensamientos y vivencias de otras personas, nos sirven para aportar un post, luego viene alguien o nosotros lo llevamos a Twitter o a LinkedIn y allí todas estas cosas siguen su camino, siempre el camino de creer en las personas. Es lo que simboliza la llama olímpica, la fe en la capacidad del ser humano y aunque nunca dejará de haber motivos para lo contrario, también siempre habrá motivos para la confianza, de modo que la pelota de elegir está en nuestro tejado.

Comparaciones aparte, hoy nuestro tema es el elemento 8 del NER: conceptos económicos compartidos. Esto significa que en el NER se manejan unos conceptos contables, financieros y del componente económico de la actividad, y además que son conocidos por todos los interesados, es decir, por todas las personas de un proyecto, gracias a la transparencia propia del NER y mediante una labor de información clara y didáctica.

No sabemos si alguna vez ha sido necesario que K2K emocionando explique en asamblea por qué una empresa debe sacar provecho de su actividad, ganar dinero, obtener una utilidad, etc. En Twitter a veces leemos a alguien que descalifica a las empresas que quieren conseguir beneficios, a eso le llevan sus personales conceptos económicos. Conocemos más a algunas personas que opinan así y sabemos que tienen un trabajo y perciben su sueldo. Por esto, se supone que palabras como «ganar», «provecho» o «beneficios» deben tener una parte positiva para ellos, pues ganan dinero, sacan un provecho económico de su empleo y se benefician del trabajo de los demás, desde el momento en el que la empresa o la unidad de la Administración en la que trabajan existe gracias a los demás implicados.

La realidad es la que es, podríamos decir, llegados a este punto, y cabe asumirla o no. En el NER asumen que las empresas y demás organizaciones —«proyectos»— son realidades que involucran a un conjunto de personas. Todos lo vemos, ¿verdad?... ¿o no?, ¿o lo vemos, pero no sabemos qué tiene qué ver con el funcionamiento organizativo y la gestión empresarial o, en definitiva, cómo incorporarlo a la práctica?

En el NER asumen la naturaleza colectiva de toda organización y le dan forma de proyecto común, de asunto de todas las personas, sus protagonistas. Y las personas en el NER son seres que tienen cerebro y aportan ideas y reflexión, sienten y conviven con otras formas de sentir, suman conocimiento a la par que años, etc. Es decir, no son mano de obra, fuerza de trabajo o empleados al uso, aunque también su trabajo forma parte de su aportación.

Por esto, cuando Koldo Saratxaga afirma: «Las empresas caerán como moscas porque tienen un modelo caduco», no está ejerciendo de profeta —por más que le llamen gurú visionario—, sino que está señalando hacia la realidad, igual que si estuviéramos viendo su huerta ecológica y nos indicara: «mirad, esos tomates son de semillas que me han llegado por Kopi, de Viana, y por Tomás,de Bedia».

Es hora de entender que si a las empresas, realidades colectivas, las enfocamos como asunto de los pocos en la cumbre de la pirámide, no podrán desarrollar la vida y fenecerán, tal como estamos padeciendo.

Así que la crisis económica que nos cerca puede ser una verdadera oportunidad, en un grado en el que no lo fue la bonanza burbujista, cuando todo lo que se producía se vendía y este consumismo enmascaraba los síntomas de la enfermedad que ahora galopa a ojos vistas. «¿Y si al final esto de la crisis nos ha venido bien?», ha reflexionado Óscar García en un post en este blog.

¿Cómo se concreta en el día a día, en un proyecto con su nuevo estilo de relaciones, que los conceptos económicos son compartidos por todas las personas? Aquí tenemos una respuesta, en estas palabras de una entrevista estos días a Xabier Berasategi, empresario, director general del Grupo TTT y parte de TTT Goiko, proyecto en ner group:

«En una empresa el salario viene del cliente, no viene de lo que paga el empresario, y como no nos orientemos al cliente y al resultado, no hay nada que hacer. Yo entiendo una empresa como un proyecto común de absolutamente todas las personas que están dentro de ella. Claro, eso exige que se hagan cosas que antes no se hacían, como alcanzar un grado de confianza en las relaciones entre todas las personas. Para que las personas de la organización tengan una orientación hacia el cliente tienen que entender qué es lo que quiere éste, cuáles son los procesos, y tienen que tener toda información. Y para eso tiene que haber transparencia, se tiene que hablar, esos son los pasos que hay que ir dando poquito a poco.»



La foto arriba es del post «Primera reunión del compromiso en TTT Goiko», de Óscar García. Abajo, foto de Lobo Altuna en la reciente entrevista a Xabier Berasategi, de Lide Aguirre en Diario Vasco: «Nos corresponde a los empresarios romper el rol 'patrón-trabajador'».










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