viernes, 17 de julio de 2015

Juan José Ibarretxe sobre educación y empleo en el marco del polinomio «Sociedad Global... Erantzun Lokala». Momentos de la Jornada IV Made By NER



Minutos 50.30 a 51.34


Lo cierto es que solo hay una manera —para terminar esta primera fase de introducción— de tener un papel en la sociedad global y es Erantzun Lokala, tener un proyecto propio y diferenciado: «Sociedad Global... Erantzun Lokala». Lo único que hoy te hace aparecer en el mundo es tener un proyecto propio y diferenciado; si no, eres como una barca a la deriva y en función de cómo sople el viento ese día, vas a una playa o a un acantilado y te estrellas o sobrevives en función de la meteorología.

Y a partir de ahí todo lo que yo os quiero decir —y lo que de alguna manera aporta el centro [Agirre Lehendakaria Center]— está en este polinomio [«Sociedad Global... Erantzun Lokala»]. Esta es la visión de futuro, I+D+i en términos de Investigación, Desarrollo e Innovación. Puedes aprender de las experiencias que se hacen en el mundo, lo que no puede sustituirte nadie es en la aportación de la «k» [...] Si tú no aportas tu propia «k», lo único que ocurre es que el resto del polinomio no funciona, porque ni en la vida política ni económica ni social hay recetas. Las recetas no existen; o las adaptas a tu cultura o, de lo contrario, no funcionaría.




Minutos 1.31.30 a 1.37.45


La aportación que nos hacía Robert Reich Robert Reich, conocéis, es un académico extraordinario, fue ministro de Trabajo con Bill Clinton y una de las grandes cabezas pensantes; él es el que traslada que detrás del problema de la economía norteamericana está la educación y la desestructuración de las clases medias—, básicamente lo que nos decía él, antes de la crisis subprime, era que el gran objetivo de América tiene que ser tener mejores empleos y el gran objetivo de Europa tiene que ser tener más empleo: más empleo en Europa, mejores empleos en América. Pero eso, como habéis visto antes [hace referencia a los datos estadísticos expuestos minutos antes], ya está destruido: un 7% de los trabajadores en Europa viven por debajo del umbral de la pobreza por primera vez en la historia, el 18% de los trabajadores en España. Hemos visto que el 25% de los perceptores de renta básica en nuestro país tienen empleo; 30 y 40 años y 17.000 euros; un tercio menos de 7 días al mes de trabajo; y el mismo tercio con contratos por debajo de los 500 euros mensuales.

Esto me lleva aquí a una reflexión que yo os traigo no en términos de crítica, me pareció muy bien esta afirmación de nuestro ministro de Asuntos Sociales y de Empleo la semana pasada, cuando decía que la reforma —se refiere a la reforma laboral— ha precarizado el empleo; no cabe ninguna duda. La segunda [afirmación] dice, apuesta abiertamente por una especie de herejía política, es decir, ¿de qué manera se puede sustituir mediante acuerdos aquí una ley de bases que nos destruye, verdad? Y adicionalmente decía aquello de esta petición a los empresarios [y señala a la diapositiva donde se lee «...pidió a los empresarios vascos que “no abusen” de la nueva legislación manteniendo de manera permanente a los trabajadores en condiciones de precariedad»]: cuidado, esto está en el corazón; es lo que he estado comentando con Koldo [Saratxaga] ya desde hace unos día que tuvimos nuestro encuentro: tenemos una tentación por copiar lo peor extraordinaria. Vivimos en un país que incluso en los peores tiempos... yo soy hijo de una familia paupérrima, pero tuve, cuando no había en nuestro país vecino asistencia sanitaria, tuve asistencia sanitaria porque en la empresa [Vidrieras de Llodio, S.A., VILLOSA] en la que trabajaba mi aita llegaban a tener ese nivel de responsabilidad social corporativa, en la que trabajó Koldo [Saratxaga], que trabajaron juntos, ¿de acuerdo? Y hoy estamos viendo que se copia lo peor.

Esta llamada [y señala de nuevo a la diapositiva proyectaría con la cita «...pidió a los empresarios vascos que “no abusen” de la nueva legislación manteniendo de manera permanente a los trabajadores en condiciones de precariedad»] me parece agónica porque, en el fondo, lo que reconoce es que no tenemos instrumentos para cambiarlo. La clave es que hay que tener instrumentos para cambiarlo. No puedes tener una regulación laboral que te permite este tipo de regulaciones. Esto no puede quedar en manos de aquellos que les parezca bien o que les parezca mal, no, no: esto tiene que estar en la normativa. Y la normativa empieza por tener todas las materias que afectan a la educación y al empleo a una sola mano. Es inadmisible, no se podrá configurar un compromiso en materia laboral mientras no tengamos todas las competencias educativas en nuestra mano. Es imposible que, no teniendo la regulación de las materias básicas sobre relaciones laborales, sobre fondos de empleo y sobre formación, tanto profesional como no profesional y universitaria, y dentro de la formación profesional, las tres formaciones, lo que se llama la inicial, lo que llamábamos antes la reglada ocupacional y continua, será imposible que hagamos un diseño en términos de compromiso, os lo digo seriamente, mientras no tengamos un avance determinante desde el punto de vista del autogobierno en esas materias. Es decir, ni seremos Sociedad ni tendremos un compromiso si no tenemos capacidad de poder tener una regulación social propia en materia de formación y en materia de empleo.

Porque la clave es esta: hicimos bien, razonablemente bien, el made in, éramos buenos copiadores, servíamos para hacer las cosas, lo hicimos bien, razonablemente bien. Después, transitamos hacia el thought in, ya no sirve con copiar, tiene que ser pensado, esto de que inventen otros que decía Unamuno: cuidado, esto es muy peligroso. Tenemos que dar otro paso. El siguiente paso es este, en el que estáis trabajando vosotros [señala a la diapositiva]: «Made, Thought for...». No se trata de para quién haces ni dónde lo haces ni quién lo piensa, no, no, se trata del para qué, para qué lo haces. Y eso te envía directamente a las personas.

La clave aquí, por lo tanto, está directamente relacionada con el sistema educativo: cómo haces que información sea conocimiento. No hay una relación directa; de hecho, la ausencia de información, ausencia de conocimiento [era] hasta hace dos días, y hoy es precisamente lo contrario, la abundancia de información provoca la ausencia de conocimiento. La clave, por lo tanto, se trata de que nuestro sistema educativo no solamente enseñe a saber, sino que enseñe a entender. Porque la clave no es ver lo mismo, la clave es que tú leas con la información que poseen otros. La información nos diferenciaba; hoy nos iguala. Es la lectura que hacemos de la información, es el entender lo que tenemos lo que básicamente nos diferencia. Y desde el punto de vista del profesorado, atrás debemos quedar los enseñantes que pretendemos que nos sigáis, para avanzar en un nuevo estadio. El objetivo del enseñante no es que me sigáis, es que me superéis. Con la primera información que os han dado [se refiere a la ponencia de Juan Jesús Anduaga], la segunda [y hace ademán señalándose a sí mismo], más luego los casos que vais a ver después, sería una tesis abocada al fracaso, el de esta reflexión [se refiere a la jornada IV Made By NER], si vosotros vierais con mis ojos lo mismo que veo yo y no vierais más allá de lo que estoy viendo yo. La clave de amontonar el conocimiento es que vosotros vais a tener vuestros propios ojos para ver y sobre todo una vista más allá de la que tenemos nosotros, que estamos trasladándoos los conocimientos.












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