martes, 6 de octubre de 2015

Sin espacio – Versiones de derecho/deber – El control más afinado de los resultados – Dar oportunidades a quienes más oportunidades pueden dar – Por convencimiento, más que por definición


En la sociedad del conocimiento y del compartir no hay sitio esperándonos, ¡tenemos que construirlo por nosotros mismos! (desaprendiendo, o desde 0, o etc.)

Del Nuevo Estilo de Relaciones, Harreman Estilo Berria, el NER, nos dicen que es ya conocido, al mismo tiempo que lo percibimos como nuevo, vanguardista, un cambio sensible, y con todo, una cultura organizativa idónea en las sociedades actuales en las que se ha globalizado el compartir.

Otra cosa que también decimos, se dice, en general, es que el conocimiento ha alcanzado un nivel de desarrollo que hace impensable emprender en solitario cualquier empresa (empresa en el sentido coloquial de 'proyecto', que es también el sentido técnico específico en el NER).

Decir y coincidir en decir se facilita cada vez más porque el compartir se está «viralizando», va tomando proporciones de cultura por sí solo; ya no solamente sirve como instrumento (por ejemplo, al servicio de la transmisión y el intercambio del conocimiento), sino que parece una función socialmente biológica y se pone en común lo que se es o se siente, se hace, piensa, etc. Esta es una gran posibilidad que se les presenta a las minorías y con ellas, a todos, para disfrutar de la riqueza de la diversidad.

Sin embargo, minorías y nuevas culturas como el NER comprueban que no hay un sitio esperándolas o que el sitio que les correspondería lo ocupa otro; en esto el progreso no va al mismo ritmo y las minorías, la diversidad, siguen siendo una pieza que cuestiona a los grandes y reta la tendencia a la comodidad. En el caso del NER, su lugar está ocupado con frecuencia por la cultura piramidal.

Llevando esto al terreno individual de un proyecto, los llamados «jefes» no se han visto nunca en un desafío como el NER ni tampoco los llamados «empleados», pero es una innovación que van a emprender no desde cero, sino en sustitución de otros modos y maneras, y de otros conocimientos, desaprendiendo.



Oportunidades, error: más versiones de derecho con/y deber

El máximo responsable de la dirección de una empresa es en el NER el coordinador del proyecto y a diferencia de los jefes al uso, este coordinador comprueba en el NER que no es real que él tiene sobre sus hombros el peso de sacar adelante la empresa, sino que este peso recae sobre todo y antes de nada en los miembros del proyecto (aquellos a quienes los jefes al uso llaman «empleados» o «mis empleados»).

No menos importante, el coordinador interioriza que no es suyo el mayor poder para poner en marcha el proyecto, pararlo, etc., sino que es de las personas a las que el proyecto destina su actividad, de los llamados clientes.

En resumen, explicado por Francisco Javier Salcedo Bilbao (Jabi Salcedo), presidente de NER group, en una entrevista reciente:

Ser coordinador no es ser jefe, director, no es que su palabra es ley. Coordinar es hacer que la organización tenga todos los medios y toda la información para que se puedan tomar las decisiones y puedan entrelazarse. Pero también va a encontrar situaciones en las que no tenga la solución o la que da no es la buena, y además siempre la solución debe ser analizada y consensuada con su equipo. (51min) Si el sentido común y el consenso no llevan a la decisión, será el Coordinador quien decida y se haga responsable de ello. (1h 23min)

El cliente encuentra que cuenta con toda la organización al servicio de sus desarrollos, no solamente con una cara y un contacto de un área específica, que suele ser la comercial. (1h 49min)


Dar y asumir oportunidades es uno de los aprendizajes que se hacen en el NER desde cero, porque «no tenemos cultura de trabajar colaborativamente» (54min), asume Jabi Salcedo, y porque «toda la vida nos han dicho que no nos pagan para pensar» (1h 12min).

Con esto, la primera vez que aportemos o demos una sugerencia o intentemos una solución es probable que lo hagamos sin ganas, con escepticismo, que estemos muy desencaminados, que cometamos un error, etc.; en realidad, lo que habremos hecho es experimentar, iniciar un proceso de experiencia que tendrá como fruto un conocimiento y, en definitiva, un valor añadido para el proyecto. El NER facilita esto, entre otros medios, con las reuniones semanales de los equipos autogestionados del proyecto, en las que cada miembro del equipo tiene la oportunidad de aportar lo que considere. Y si a escala de proyecto el coordinador no tiene siempre soluciones y no siempre aporta las acertadas, se entiende que pasa lo mismo a la escala del equipo autogestionado de cuatro. El pensar todos y aportar todos es democrático y es trabajo, es derecho y deber, es un gusto con precio, o un premio con precio, ¿¡como las cosas que valen la pena!?



Control de todos, al detalle y en tiempo real, sobre los resultados del proyecto

La organización basada en personas, el hecho de que trabajamos mirando al cliente como jefe y no al jefe de la pirámide convencional, la cultura de la experiencia (que incluye el ensayo-error tanto como el ensayo-acierto), la confianza, la libertad, la responsabilidad, la comunicación... y más elementos del NER de los que aún no hemos hablado este curso tienen una gran puesta en escena en el hecho de que no hay control en un proyecto NER: no hay reloj de fichar, no hay encargados. No trabajamos para el reloj de fichar, sino para entregar al cliente su encargo en tiempo y precio, y desarrollamos este encargo con libertad de horario, dando cabida a la conciliación familiar, a la circunstancia X que surja en un momento determinado o al imprevisto que nos hace trabajar unas horas más con las que no contábamos. No hay control de personas, hay conocimiento al minuto y al detalle por parte de todos acerca de la marcha del proyecto, que es como decir que existe el control más afinado posible de los resultados. Además de eficiente, este control es una forma eficaz de evitar la llamada «corrupción», que comprende lacras como el fraude, la evasión de impuestos o trampas de esta especie.



Dar oportunidades a quienes más oportunidades pueden dar

El cambio NER es cambio para todos y aunque lo fácil es pensar que las oportunidades las da quien tenía el poder, la realidad es que todos nos las damos a todos cuando elegimos convivir y facilitar.

Hoy hemos hablado más de coordinadores y líderes que de «todas las personas» y es porque también hemos de dar una oportunidad a un coordinador, a un líder, una oportunidad mayor que a otra persona con menos responsabilidad.

A los líderes, coordinadores y personas con alguna responsabilidad corresponde interiorizar que no están haciendo ningún favor al ceder el poder ni tampoco están propiciando desorden al compartir y consensuar las decisiones; por el contrario, están restituyendo a las personas lo que les pertenece, y es su capacidad de decisión y acción en asuntos que conciernen decisivamente a sus vidas y a las de otros que están a su cargo (familia, etc.). Renunciar a concentrar el poder no es ser guay y enrollado, ni es de agradecer haciendo la pelota; es estar en el lugar en el que hay que estar con un Nuevo Estilo de Relaciones. Porque, en definitiva, es una oportunidad que, bien aprovechada, proporciona el mayor y mejor impulso posible al proyecto común —y en consecuencia, a los intereses individuales de las personas comprometidas en el proyecto.



Por convencimiento de hacer más que de definir

Aquí dejamos por hoy nuestra página y nos gusta recordar que es solo una forma posible de compartir el NER. Como dice Jabi Salcedo en esta entrevista con tejeRedes, nos gustaría que tú sintieras el NER en tus tripas, en tus entrañas (como hemos oído alguna vez a Jabi) y de ahí naciera el convencimiento de hacer realidad el NER.

Esto lo dice el presidente del NER group al referir que están trabajando hace tiempo en unos estatutos horizontales, que serían una especie de convenio propio (1h 22min), aunque también se está frenando, desde 2005, por las consabidas interminables búsquedas del punto y coma, la coma, etc., y sobre todo porque intentan que el NER sea «más por el convencimiento de hacer que por el convencimiento de definir perfectamente de qué estamos hablando». (1h 29min).












No hay comentarios:

Publicar un comentario