jueves, 26 de noviembre de 2015

Comunicación, libertad y responsabilidad – Juan Jesús Anduaga, coordinador del equipo de Compromiso con la Sociedad de NER group



Cita extraída de la participación de Juan Jesús Anduaga en las VII Jornadas de Desarrollo Local del Ayuntamiento de Ermua, cuarta sesión: «Organizaciones ágiles en economías dinámicas», minutos 41:20 a 48:25.

Transcripción:


Comunicación, libertad y responsabilidad.

Bueno, ya hemos hablado un poco de esto.

Una cosa es comunicación, otra cosa es información; la información tiene una sola dirección, la comunicación tiene una doble dirección.

Generar espacios de libertad, no controlar. Los propios equipos se han marcado sus objetivos y cuando no los cumplen, ellos lo van a decir, como saben que además no va a tener consecuencias, a nadie se le va a echar a la calle por el hecho de haber cometido un error; al contrario, nosotros somos de los que decimos que decidan, que no vayan con el freno puesto permanentemente, porque si no, no avanzas.

Es una de las características más difíciles de encontrar, ¿eh?, personas con esa capacidad de decidir. Las personas normalmente buscamos certezas, pero se innova, cada vez que se ha innovado en este planeta, se ha innovado porque ha habido personas con esa capacidad. Y nosotros pensamos que todas las personas son creativas por naturaleza, todas las personas pueden aportar ideas.

Todas las personas pueden aportar ideas, por tanto, lo que hay que hacer es canalizar esas ideas para que, compartiendo con los conocimientos y las experiencias de los demás, se genere innovación. Pero hay que generar espacios de libertad. Las personas han de ser libres y responsables. Ellos saben mejor que nadie qué responsabilidad tienen porque la han asumido; luego, déjales, déjales que lo hagan. Esa foto va a salir muchísimo más enfocada a final de año [se refiere al resultado del proyecto], la foto que se han puestos ellos mismos, porque es su foto, que una foto que viene impuesta por otro. Por mucho sistema que utilices teóricamente, que ahora están de moda, porque hoy en día, si a alguien le preguntas «en tu empresa, ¿hay participación?; para ti, ¿quiénes son los más importantes?, ¿trabajas en equipo?», prácticamente casi todos la respuesta que te dan es que sí.

Hoy en día es muy difícil encontrar a alguien que te diga que no trabaja en equipo, bueno, hoy en día no, hace cincuenta años creo que se decía lo mismo, o bueno no sé, pero hace veinte o treinta, sí. Cuando le preguntabas a un empresario «para ti, ¿quién es, dentro de tu organización, quiénes son los más importantes?» no te hablan nunca de clientes, te dicen las personas. Había una frase muy manida que era «las personas son el principal activo de las organizaciones». Pero luego le dices, «entonces, tú dedicarás muchísimas horas a estar con todas las personas, ¿no? Tú dedicarás muchas horas a estar como estamos hoy con vosotros [y hace el gesto con los brazos de indicar y abarcar al público]». «No tengo tiempo para eso». «Pero si no tienes tiempo para estar con las personas, ¿cómo sabes cómo sienten, cómo tal?». «No, para eso tengo al director de producción, que a su vez habla con el encargado, que no sé qué y luego ya me lo cuenta». «Pero ¿verdaderamente con importantes las personas para ti? Cuándo tú tienes algo importante, incluso del mundo de la empresa, que consideras verdaderamente importante, ¿le mandas a un intermediario para que te lo haga o lo haces tú?». Por lo menos le haces pensar, ¿no? Y sin embargo, la frase es manida.

Como aquella otra frase que no sé quién la dijo, pero dijo algo así como «¡joder! [y hace un gesto con la cara como de muy enfadado], yo pedí mano de obra y me trajeron personas». Hay muchos empresarios que todavía quieren mano de obra. Nosotros no, nosotros queremos personas que piensen, que sean críticos [y lo ha dicho elevando fuerte la voz: CRÍTICOS], pero críticos constructivos, que aporten al proyecto.

Nosotros, cuando una persona se acerca a nuestro proyecto, le garantizamos desde el primer día que tras el periodo del principio va a acabar siendo indefinido. Y en época de crisis, que nosotros también la hemos pasado y hemos tenido algunos de los proyectos a menos del cincuenta por ciento, y alguno hasta al veinte, no hemos perdido puestos de trabajo, aparte de los que se han prejubilado y alguno que nos ha dejado, pero no hemos perdido puestos de trabajo, porque las personas sabían que están en un proyecto y si es un proyecto compartido, la propiedad también tiene que asumir también ciertos compromisos, como la no pérdida de puestos de trabajo. Tienes que tener estabilidad; si a las primeras de cambio, tú les vas contando esto, que es muy bonito, que es no sé qué, pero a la primera dificultad le dices «ahora, a la calle», lo menos que te va a hacer la próxima vez es un corte de mangas, ¿no? Luego no vayas a buscarlo.

Y este año, sin embargo, incluso esas… esos proyectos que andaban el año pasado con una actividad menor, este año están remontando y alguno anda a tope. Es decir, la decisión fue acertadísima, la de mantener todos los puestos de trabajo, porque ahora hacen falta esos y otros. Lo que hicimos, aunque sea una asociación de libre adhesión, lo que hicimos es que cuando un proyecto tenía poca carga de trabajo y había otro con más carga y necesitaba de personas, lo que hicimos es que algunas personas de ese proyecto fueran a trabajar al otro. Algunos se desplazaron desde Bergara hasta Abanto y Ziérbana; lo aceptaron de forma voluntaria «voy a Abanto y Ziérbana porque hay trabajo, y cuando mi proyecto en Bergara recupere la carga, ya volveré a Bergara». Y no perdimos puestos de trabajo. Fundamental. Compromiso, ¿eh? [lo ha subrayado elevando el tono de voz: COMPROMISO, ¿EH?].

Sociedad cooperativa, sociedad anónima, sociedad limitada: compromiso de la propiedad incluso de aceptar… porque ha aceptado el nuevo estilo de relaciones. Si no fuera por el nuevo estilo de relaciones, en muchos de esos proyectos… y te lo reconocen ellos, ¿eh? «Jo, yo antes... me sobran estos, ¡a la calle!, cuanto antes mejor», te lo reconocen ellos y ahora, sin embargo, te dicen otra serie de cosas, «yo antes tomaba todas las decisiones, intervenía en todo, cuando el proyecto era grande, intervenía en todo, hacía esto, o sea, era el que marcaba la estrategia, era el que innovaba el producto, era el que no sé qué, y ahora, como se han creado los equipos, muchas veces, lo que tengo que hacer es reprimirme para no opinar, aunque tenga opinión, y luego la dé, paro no opinar, porque sé que si hablo yo solo, el resto no participan y no crecen». Si queremos que las personas crezcan, personal y profesionalmente, lo que hay que hacer es darles oportunidades.

Si el teórico líder del proyecto, cuando era una empresa vertical [y dibuja en el aire un triángulo, en reflejo de la pirámide organizativa] lo hacía todo, ahora, en una empresa que ya es... no es ni siquiera horizontal —porque nosotros cuando [perfilamos] el organigrama es una célula en la que se relaciona todo, no es ni siquiera horizontal—, si ahora ahí sigo haciendo lo mismo de antes, las personas no van a crecer, van a esperar que sea yo el que dé todas las ideas: me callo y me reprimo más de una vez. ¿De acuerdo? ¡Ayudad a crecer! [lo ha subrayado diciéndolo con tono de voz más alto: AYUDAD A CRECER].

Pero luego las personas asumen. No os quepa duda de que asumen ese compromiso con libertad y responsabilidad.












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