jueves, 12 de noviembre de 2015

Organizaciones NER, capaces de competir, formadas por personas inteligentes, libres, en compromiso de proyecto común


¡Bienvenido, bienvenida, ongi etorri eta mila esker, muchas gracias, por tu visita! En una fecha como la de hoy se presentaba a la sociedad el libro Un nuevo estilo de relaciones (Para el cambio organizacional pendiente) – Harreman-estilo berri bat (Egiteko dagoen organizazioen aldaketarako). Allí estaba José Luis Aramburu, de Lancor 2000, entre los coordinadores que arropaban al autor, Koldo Saratxaga; también con Jon Agirre Garmendia, presidente de Ampo; Ramón Roca, del Ros Roca Group, protagonista también de varias páginas del libro; Juan Jesús Anduaga Madinazkoitia, en Irizar por entonces... Nos gusta recordar fechas y cosas, hace que nos sintamos «como en casa» y esta de hoy es una bonita y señalada, sin ninguna duda para nosotros.

En nuestra sociedad, y en la cultura organizacional convencional, la que acatan o se impone a la generalidad de las personas, es claro que no prevalecen las actitudes de suma e inclusión. Por esto, tiene todo el sentido que nosotros prosigamos compartiendo el Nuevo Estilo de Relaciones (NER). Es el cometido de esta web, además de compartir enlaces a noticias y aportaciones relacionadas con el NER; también vamos juntando esto último, además de ir dejando los enlaces volanderos, para tener y ofrecer un álbum que nos permita releer, repensar, ver, etc. con miras a interiorizar y recargar las pilas de la ilusión, la imaginación o las ideas. Esta web, con este contenido específico, es una de las webs que comparten el NER, la primera la de NER group, donde puedes encontrar detallada sistemáticamente toda la actividad NER, y siguiendo las demás de los proyectos NER, tanto de cada uno como de los proyectos conjuntos, empezando por el pionero Lur Denok. Luego, nosotros.

El NER no es un método ni una receta, reiteran tanto K2K emocionando como NER group. Por nuestra parte, admiramos siempre su engranaje, tan coherente. Está formado por 13 elementos solidarios que, sencillamente, cuando son una realidad, equivalen a una eclosión de vida (como mínimo, la misma que impide el ordeno y mando piramidal), que desemboca en una consecuencia, más pronto que tarde: «un proyecto común = un éxito compartido». Mientras que los 13 elementos del NER aparecen unidos entre sí por flechas que van de uno a otro, en el esquema que los representa, «un proyecto común = un éxito compartido» se encuentra junto a ellos, pero no unido, y es porque no es un elemento más, sino que se trata de la consecuencia de todos ellos.



Que un proyecto se defina como «común» entre quienes lo llevan adelante es por sí solo un éxito; disponer de todas las energías para avanzar al futuro es tan poco corriente como deseado por las muchas personas cansadas de guerras internas. Es una de las oportunidades que se realizan con un NER, con un Nuevo Estilo de Relaciones, la de estar en nuestro lugar de trabajo entre personas que nos aceptan. «Sí, pero sin idealizar», nos diría más o menos con estos términos Alberto Gonzalo, de Gashor, que aunque tengamos un NER entre nosotros, no vamos dándonos besos y abrazos por los pasillos y diciéndonos que somos los mejores; puede que incluso lo contrario.

El motivo para sumar fuerzas con unos compañeros es diferente de unas personas a otras, desde el temor a carecer de ingresos al idealismo de desarrollar un proyecto con la cultura NER pasando por el egoísmo de visualizar la unión con otras personas como efecto colateral de una ganancia mayor; este catálogo de motivaciones es mencionado por Koldo en otro de sus famosos libros, ¿Sinfonía o jazz? Koldo Saratxaga y el modelo Irizar. Un modelo basado en las personas. Sin embargo, cuando entre todos celebren que las cosas van bien, cantarán el famoso «We are the champions», o el alirón, y no distinguiremos si es por un motivo X o Z.



Una unión como esta se funda en la idea NER de que «cuando se unen energías en una misma dirección es muy difícil fracasar». Es lo que nos permite reaccionar en todo momento en dirección al reto del éxito que queremos, preguntándonos: ¿esto suma energías o al contrario, excluye y divide?, ¿sirve para lograr el reto que hemos comprometido entre todos o es un estancamiento, un retroceso, un desacierto? El NER facilita que nos hagamos siempre esta pregunta, sobre la base de asumir que las personas somos libres y responsables, y también capaces de experimentar e innovar. Esto significa a su vez que un NER nos brinda la oportunidad de sacar provecho de los errores, ya que hemos de encontrar las respuestas a las preguntas.

Como habrás reflexionado, esta idea de que «cuando se unen energías en una misma dirección es muy difícil fracasar» se asimila como un sentimiento, no es solamente una idea. Es una sensibilidad, el tener en las tripas esta cultura de suma, inclusión, compromiso y éxito.

El proyecto común en el NER tiene el significado y horizonte del éxito compartido. La actitud de éxito, el optimismo, son parte del carácter emprendedor que desarrollan todas las personas de un proyecto NER desde el momento en el que lo asumen como propio. ¿Quién es más importante en un proyecto? ¡Todos son necesarios!, con un NER, todos somos necesarios, o dicho de otro modo, no sobra nadie, y somos conscientes de esta realidad.

Sien un proyecto que consideramos propio, encontramos que los que tenemos a nuestro alrededor están poniendo de su parte para que se haga realidad, porque tienen ese mismo reto, es evidente que allí hay oportunidades de desarrollo humano justo y sostenible.

Y si no conociéramos el NER, solo por las ideas de este post sobre su consecuencia —«un proyecto común = un éxito compartido»—, iríamos ya a NER group a enterarnos y que nos dijeran cómo hacer para implantar el NER. Ah, pero todo depende de nosotros, empezando por que contemos con un liderazgo y un espíritu de participación a la altura del reto.

«Algunos creemos que no es posible en la realidad empresarial actual conocer la partitura de mañana por anticipado, y que la creatividad surge de la libertad, que es mejor que muchas, todas las personas participen creando y no repitiendo, aunque sea de forma virtuosa. Se trata de innovar permanentemente, para ello hay que dejar pie a la improvisación y al error, hay que compartir entre todos y con todos, incluido el público, es decir, los clientes.»

«Cuando se unen energías en una misma dirección es muy difícil fracasar»












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