martes, 24 de mayo de 2016

Desarrollo económico – Ideas para el desarrollo de una sociedad necesitada. Koldo Saratxaga


Minutos 25:43 a 31:36 de Ideas para el desarrollo de una sociedad necesitada. Charla de Koldo Saratxaga en la Universidad de Verano de Ziortza-Bolibar (VídeoAudio extraído de la charla en YouTube)




Transcripción

Estos [señala a la diapositiva que se muestra en la imagen más abajo] son como puntos de partida que a mí me parecen básicos para poder entender muchas cosas. Porque luego cuando hablo de que la sociedad, nosotros, tenemos que ser los que hagamos el cambio, no esperar a que cinco minutos me cuesta ir al ayuntamiento, tengo la papeleta, voto y luego dejo que hagan. No puedo dedicar cinco minutos cada cuatro años de mi vida a que otros hagan lo que yo siento, lo que yo quiero. No. [Una cosa es] si no tenemos mejor representación que la parlamentaria, vamos a dejarlo ahí, y otra cosa es que ellos sean los actores absolutos de nuestra vida, políticos y lo que está alrededor.

Empiezo por el mundo de las organizaciones empresariales. Tengo la suerte de haber estado en cuatro continentes, montado fábricas en cuatro continentes, haber creado 4.000 puestos de trabajo, conozco gente por todas partes del mundo, he estado en más de 80 países y yo creo que cuando estás con gente entusiasmada lo que se hace es maravillas, maravillas. Yo no me dedico a ver cuál es el mejor producto, me dedico a entusiasmar gente, y luego esa gente sabe lo que quiere y conseguimos cosas que de la otra manera no se consiguen, con las mismas personas, con los mismos medios, con el mismo todo.

[De nuevo señala a la diapositiva, con el texto que se lee en esta imagen:]



Desarrollo económico: impulso a la economía y empleo en Euskadi
Cambiar las organizaciones empresariales actuales con modelos de gestión caducos y poco flexibles, a que sean proyectos compartidos por las personas participantes, con el fin de lograr saltos cualitativos y cuantitativos espectaculares, que permitan ser competitivos tantos en la exportación como en reducir las tremendas importaciones de países de “bajo coste” y así incrementar la capacidad productiva. La Pyme media de este país está a menos del 60% en ratios de competitividad de lo que puede y debe lograr.



Es una manera de decir, bueno, nosotros podríamos mejorar mucho este país si fuéramos todos buenos profesionales, si fuéramos responsables. Ya sé que alguien me va a decir: primero es el jefe, primero que sea no sé cuál. Yo estoy diciendo todos. Como no soy de la pirámide, no creo en la pirámide, ninguna de las organizaciones donde yo estoy y he creado son piramidales con jefes arriba, porque no hay jefes y no entiendo de esas cosas, pues entonces lo que estoy diciendo es que con gente entusiasmada se hace, yo lo puedo demostrar, un 60% más de lo que hacemos.

Y vosotros enseguida podéis pensar que este país tiene que salir adelante, habrá que exportar, habrá que mejorar la competitividad, habrá que mejorar la productividad de los obreros. Nosotros, con todo lo que hacemos, no tenemos ningún problema, lo conseguimos permanentemente, sin invertir, sin no sé qué, sin nada: con personas entusiasmadas actores de lo que hacen. Luego una manera de sacar adelante a este país de la situación económica, que cada uno sea un buen profesional y yo llevo 25 años demostrándolo, digo yo con muchas personas alrededor.

Empiezo por exigir a la sociedad, exigir a las personas que sean responsables en el día a día, y no somos una sociedad responsable. No somos una sociedad responsable, eso hay que decirlo así a la cara. ¿Cómo somos de responsables? Como una campana de Gauss, por si alguien se pica, “¿cómo que no somos responsables?, yo conozco gente muy responsable”. Muy bien, como una campana de Gauss: unos muy responsables, otros aquí andamos en el montón y algunos unos irresponsables. Pero ¿qué tenemos que hacer? [Agarra un sillón de la sala y lo pone en medio:] Si antes yo pintaba la campana de Gauss: unos somos muy responsables [dice señalando un brazo del sillón] y otros, menos responsables [y señala el otro brazo del sillón]; la mayoría [y señala al asiento del sillón haciendo el gesto de dibujar el volumen de la campana], si hay que hacer, pues tampoco somos unos desastres. Entonces, ¿qué hay que hacer? Si este lado es el más positivo y este el más negativo, la sociedad tiene que… [dice, mientras desplaza lateralmente el sillón tirando del brazo que representa el extremo positivo de la campana]. No es que haya que hacer que este [en el extremo negativo] sea más, tenemos que ser todos más. “A ver si cambian estos que son menos” [y señala al lado negativo]; no, pero son diferentes, son diferentes.

Yo, cuando voy a algún sitio, no digo, “¿a ver quién es el que no hace? Tienes que hacer”. No, no, yo no me dedico a eso. Yo me dedico a entusiasmar a todos, nos dedicamos a entusiasmar a todos, y hacer que todos nos desplacemos, porque si nos desplazamos todos, también estos se moverán más, no hacer que tú seas como yo porque nunca vas a ser como yo. ¿Por qué? Porque ya hemos quedado en que somos diferentes.

No es: la tarea para todos, haced todos, los 20 de este departamento, los 15 de allá, los 20 de allá, que no, que no es eso. Es: cada uno como es, cómo hacemos que el conjunto, en ese proyecto, se entusiasme y avance el conjunto del proyecto, y cada uno forma parte de ese avance, no personalizando, porque eso es querer cambiar a las personas y la actitud individual que es desde arriba: “yo soy quien soy y calla”, “te digo que calles y vas a tener problemas, si no, no sé cuál”, “si no, no sé qué…” y entonces, tenemos enfrentamientos. Eso es el problema que tienen el 95% de las organizaciones empresariales, empresas que llamáis vosotros, el 95%, el mayor problema que tienen son las personas, y si alguien sabe de eso, soy yo, porque me llaman casi todos los días de muchos sitios, para que vaya a ver, pero conozco a medio país, el mayor problema son las personas.

Vamos a trabajar y tenemos problemas. Con lo cual, tenemos problemas personales, tenemos problemas de relaciones, tenemos problemas de futuro, tenemos problemas de país. Pero como futuro, como persona, como individuo, como familia, como ciudadano, ¡coño!, un poquito más de responsabilidad, deja tu yo, súmate al “nosotros” para el “todos”, y no “es que no me dejan”, “es que, claro, este…”. Estamos todo el día con el “es que” y con el “es que”, la sociedad va como va. Y luego somos ciudadanos, y somos abertzales, y somos lo que haga falta, pero siempre que vayan las cosas como yo quiera, y después, los que ya tenemos años hemos visto la de dios: sí, pero lo mío, con lo cual, este concepto de país que yo hablo, este concepto de unidad, de “todos”, no lo tenemos metido, y yo creo que la sociedad tiene que hacer y no dejarlo en manos de los políticos. No me voy a alargar.












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