lunes, 27 de junio de 2016

Arte-facto NER



Talento e innovación

Un Nuevo Estilo de Relaciones (NER) es creación de unos ejecutivos, unos directivos, que han salido de su despacho al encuentro de las personas en sus puestos de trabajo y de las personas propietarios. La dirección-gerencia ha hecho la parte del camino que le corresponde e invita a los otros dos implicados (la llamada fuerza de trabajo o empleados, y el capital, la propiedad) a que realicen su respectivo itinerario y el encuentro se produzca, se establezca la unión o suma y la relación entre todos. NER, Nuevo Estilo de Relaciones, es un desarrollo avanzado (o avanzadísimo, admite el superlativo) de la dirección empresarial, organizacional, del pilotaje de proyectos. Se ha ganado este estatus al demostrar que es una alternativa a la añeja pirámide jerárquica, tan inmóvilmente anclada por tanto tiempo, tantas generaciones. ¡Imagina el talento que hay que desplegar, la energía innovadora que hay que desencadenar! NER es talento e innovación a raudales.


La creación original del NER, reto común del proyecto Irizar basado en las personas

NER, Nuevo Estilo de Relaciones, Harreman Estilo Berria, es originariamente creación colectiva del proyecto Irizar liderado por Koldo Saratxaga. Irizar, cooperativa, en Ormaiztegi, comarca del Goierri, Gipuzkoa, País Vasco; hoy Irizar Group, además de S. Coop.

El resultado espectacular de aquel proyecto se apoda «milagro Irizar» y un libro emocionante refleja aquella aventura: ¿Sinfonía o jazz? Koldo Saratxaga y el modelo Irizar. Un modelo basado en las personas. Fue una buena siembra que ha continuado formando parte de las estrategias y los resultados, si bien Irizar hoy no tiene relación directa con el NeR, aunque sí con algunos proyectos del NER, ya sea como proveedores, como copatrocinadores en proyectos deportivos, etc.

Koldo Saratxaga permaneció 14 años en Irizar: tras un periodo de 7, aceptó otros 7 y fijó este límite para su partida. Saratxaga superó con creces el reto de pilotaje del proyecto Irizar basado en las personas.



El Goierri, Gipuzkoa. Foto: Gipuzkoako museoak.



Un NER creado hoy en cada proyecto

El Nuevo Estilo de Relaciones reemplaza los procesos y procedimientos en los que consiste la gestión típica generada alrededor de la pirámide jerárquica. En el lugar de estos, ofrece unas ideas y unos valores elementales, más algunos elementos organizativos, empresariales y económico-financieros. Ideas, valores y elementos forman unas líneas maestras que cada proyecto da forma con una identidad propia.

Decir cada proyecto es decir las personas de cada proyecto, personas diversas que han encontrado lo que les une a partir de esta nueva forma de desarrollar su vida organizativa.

NER es la revolución de crear un motor propio en sustitución de la gestión concebida como herramienta —o, en otras palabras, motor postizo, prefabricado, con un diseño estándar.

Convertir la gestión en un estilo —en este, el Nuevo Estilo de Relaciones, NER— es radicalmente diferente de adjetivar la gestión o aplicarle unas modificaciones, o recuperarla, o parchearla, como queramos decir, tomando rasgos del NER. Es tan radicalmente diferente como que el NER cuenta con todas las personas, mientras que el parcheo, aunque sea de inspiración NER es realizado por y para la función directiva, gerencial. Es otra versión de lo mismo, en definitiva.

La diferencia nace de querer o no querer contar con todas las personas para todo, tener un proyecto común que busca su éxito.


Confía en mí

Confía en mí, pide Koldo Saratxaga a los proyectos que solicitan su asesoramiento y liderazgo hoy en día, ya que la implantación del NER se realiza de la mano de K2K emocionando.

Este es también el núcleo del mensaje en El éxito fue la confianza, primer libro publicado por la editorial Los Libros de K2K. Algunos miembros del equipo K2K emocionando han conocido de cerca el proyecto Irizar, incluso han formado parte de aquella experiencia. En cualquier caso, tanto el propio NER como su implantación son una experiencia compartida, un conocimiento que se pone en común y siempre con el liderazgo de Koldo.

Es cierto que nadie en el equipo K2K tiene una trayectoria equiparable a la de Koldo, pero él trata y presenta a todos como sus compañeros.

«Koldo Saratxaga es una persona de la que te puedes fiar», se dice y repite. Su credibilidad como directivo y gestor es una de las claras banderas desde el comienzo de su actual etapa, una credibilidad que viene de lejos, tiene buenas raíces, reconocida con galardones importantes y con la realidad del NER hoy.


Marco del acuerdo y del compromiso

No existe un marco normativo para que propiedad, gerencia y fuerza laboral sumen energías y definan un proyecto que compartan. La propia idea de organización o empresa como sistema jerárquico piramidal va acompañada de: propiedad de unos muy pocos, dirección de unos pocos más, y mayoría con el papel de «recurso» empresarial. Este planteamiento alienta que cada persona, departamento, proyecto, asuman como proyecto su propio interés. El resultado son los conflictos de intereses, los abusos de poder, los lugares de trabajo como lugares inhóspitos para los seres humanos, por falta de humanidad, precisamente.

Como no hay puertas cerradas cuando las personas tenemos ilusión y voluntad, el NER toma como marco para su desarrollo el acuerdo por mayorías muy amplias y el compromiso libre y responsable con los acuerdos. Siempre cumpliendo la normativa vigente, pueden establecerse además acuerdos internos que hacen realidad el Nuevo Estilo de Relaciones.


Proactividad para enmarcar

¡Hay que creerse el Nuevo Estilo de Relaciones para hacerlo realidad! Hay que creerse que todos estamos compartiendo el mismo proyecto, que somos compañeros, que no hay ordeno y mando, que los errores son fuente de conocimiento, que a las personas no se las controla... Creer es como poner la carretera y la proactividad es avanzar por ella.

Conviven en un proyecto desde personas que van «a por todas» con un NER hasta personas que no acaban de creérselo, conservan en sus actitudes la división social clasista, mantienen en todo lo alto la desconfianza y esperan órdenes para moverse, etc. Pero todas vamos por esta pista, exclama Koldo —mira aquí esta charla completa, parte 1 y parte 2.

El prólogo al libro Experiencias ner 2014 / ner bizipenak 2014 es un gran escaparate de los por qué sí y por qué no el NER ha ido transitando entre personas y proyectos.


Proyectos basados en todas las personas

Nuevo Estilo de Relaciones es contar con todas las personas. Todas las personas son importantes, todos pasan a ser compañeros y compañeras de viaje desde el minuto en el que votan que su empresa u organización evolucione a ser un proyecto basado en las personas con un Nuevo Estilo de Relaciones. Quizá llegue un día en el que después de la asamblea en la que así lo deciden se vayan todos a comer juntos o realicen algún otro acto de confraternización como nuevos compañeros de viaje.

¿En qué se notan el compañerismo y el viaje? No hay despidos, se minimizan las diferencias salariales y se solucionan las desigualdades en este terreno, se trabaja en equipos autogestionados, sin estructuras informales de poder, principalmente.

Las personas son lo más importante y unas son más importantes que otras, según su responsabilidad sobre el proyecto. Aquí empieza el reto de distinguir que somos compañeros, merecedores de respeto, siendo todos diversos, también en responsabilidad.

«¡Tú no eres importante!», nos dicen a algunas personas.

«¿Y?». «¡Yo no estoy aquí para ser importante!», contestaremos. «Quiero ser parte de un proyecto ilusionante, con buenos resultados y que funcione como grupo humano, donde me quieran, me incluyan», podrían añadir, por ejemplo.

Muchas o casi todas las personas de las llamadas no importantes son felices con su trabajo, sienten orgullo por desempeñarlo, se sienten útiles y partícipes. Habrá quienes no comprendan que otros se puedan sentir felices con ese determinado trabajo, marca blanca. El hecho de que una persona no sea importante es ajeno por completo al hecho de que cada persona de un proyecto tiene un papel y que, si el proyecto le engancha e ilusiona, desea realizarlo con la mayor competencia, ilusión y sensación de proyecto común.

Cuando a una persona le dicen «tú no eres importante», la traducción a la práctica comporta que se le hace trabajar al ordeno y mando y trabaja y calla, sin contar con su conocimiento. Las personas se convierten todo lo más en competentes cumplidores de órdenes carentes de conocimiento. Cuando los resultados son los lógicos, ¡malos!, no responde de ellos quien da las órdenes, ¡malas!, sino el que las ejecuta, ¡competentemente! ¡Ley de vida empresarial!, ya que el directivo o propietario que actúan así consideran que ellos son la empresa, lo que debe permanecer, mientras que los otros a los que mandan son recursos que van y vienen. Para quien piense que esto no debe ser así, NER es una solución ética, además de inteligente, eficiente y competitiva.

En este aspecto, NER aporta la sencillez de dejar de clasificar a las personas en términos cuantitativos y en lugar de juzgar y clasificar, perdiéndonos de conocer en realidad, ser felices en las relaciones.


El conocimiento está en las personas y el talento es conocimiento ilusionado

Conjugar y hasta subordinar los criterios cuantitativos a los cualitativos es una de las innovaciones radicales del NER y, además, hoy en día, innovación en primer plano debido a la crisis que vivimos. En los años inmediatamente anteriores, la bonanza alcanzó tales proporciones que hasta se olvidó que también al principio de los 90 una gran crisis motivó millones de desempleados, de jóvenes sin primer empleo y una importante desindustrialización.

El éxito económico-financiero forma parte de la trayectoria del NER, y lo ha probado con unos números que son espectaculares en el contexto de esta crisis enorme, declarada abiertamente en el año 2008. No son los números espectaculares de los momentos de bonanza, pero sí lo son en términos relativos y en cuestión de solidaridad, ética, compromiso, liderazgo, ingenio. El resultado más visible de puertas afuera es que no ha habido despidos y ningún proyecto ha echado el cierre.

Aún hoy existen empresas que venden todo lo que producen. El caso de Repsol nos sirvió para ejemplificar esto y también, desde nuestra actual situación de crisis, para valorar con humor que basar el futuro en proyecciones cuantitativas, como el precio del barril de petróleo, puede acabar resultando un rudimento ineficaz, un barquito de papel contra la tempestad.

Los criterios cualitativos son las ideas, las metas, los objetivos, los valores, la atención al largo plazo, el conocimiento, la visión de proyecto con futuro.


«Solo quienes desarrollen su futuro en una organización basada en las personas integradas en un proyecto común crearán la suficiente innovación para navegar y disfrutar del éxito. Porque contarán con el talento, consecuencia de la motivación, consecuencia de un conocimiento cada vez mayor, personal y colectivamente, consecuencia de una experiencia compartida donde las personas se comprometen con todos sus valores y capacidades innatas como la creatividad y el emprendizaje. El talento es conocimiento comprometido, es conocimiento ilusionado y apasionado en un proyecto en el que su dueño se siente actor del éxito.»

«Euren etorkizuna proiektu amankomun batean integratuta dauden pertsonengan oinarrituta garatzen duten erakundeek soilik sortuko dute arrakasta bideratu eta hartaz gozatzeko nahikoa berrikuntza. Talentua hartuko dutelako aintzat, motibazioaren ondorio izango dena, pertsonalki eta kolektiboki gero eta handiagoa den ezagutzarena, pertsonak, dituzten balio guztiekin, esperientzia amankomun baten konpromisoa hartzearen eta sormena eta ekintzailetasuna bezalako gaitasunen ondorio. Talentua ezagutza konprometitua da; proiektu baten ilusioz eta pasioz hartzen den ezagutza da, non bere jabea arrakastaren parte sentitzen den.»

Koldo Saratxaga, «La innovación como cosecha. ¿Y la siembra?»











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