jueves, 16 de junio de 2016

Comenzamos la etapa final del curso 2015-2016. Preámbulo para una nueva presentación del Nuevo Estilo de Relaciones (NER)


Entramos en la etapa final de este curso, hasta el 31 de julio, y es tiempo para una nueva presentación del Nuevo Estilo de Relaciones, NER, de la que hoy compartimos este preámbulo.



Durante alrededor de un mes y medio, hemos echado la vista atrás recordando cómo ha sido compartir el NER, en este blog y en nuestros perfiles sociales, el compañerismo, el interés y la proactividad encontrado en tantas personas, y la oposición que ha existido por parte de otros, mayor en algunos de los propios, y sus continuas acciones en contra, algunas de las cuales —solo algunas— hemos querido compartir relatándolas en la brevedad de un tuit. Aunque para nosotros solo cuenta lo constructivo que se aporta, como es lógico, dada nuestra finalidad igualmente constructiva, el día a día de compartir el NER ha significado y significa tener que dar respuesta a la oposición al NER, lo que acapara parte de nuestras energías profesionales, emocionales, físicas, económicas y empresariales. ¡Es el mundo real, independientemente de que tome el canal digital o el físico!

Nuestro interés es el NER, ilusión e interés 100%, digamos —aunque los medios y las capacidades no nos permitan traducirlo— y el interés de quienes nos rodean varía desde el menos 100% (−100%) al más 100% (+100%), cuantitativamente. Y cualitativamente, las motivaciones del interés en el NER van desde el compromiso con las personas y el desarrollo social hasta lo pecuniario, el idealismo, el emprendizaje, la empresa, el conocimiento y la formación, sobre todo. Cada persona tendremos varias motivaciones y en diferentes grados, tanto para el interés como para el desinterés, que suele nacer de experiencias y sentimientos personales o desde el solo caer mal o resultar antipático, sin más ni tampoco más conocimiento. Todo esto muy parecido a lo que puede darse en un proyecto, como está reflejado en ¿Sinfonía o jazz? Koldo Saratxaga y el modelo Irizar. Un modelo basado en las personas, y hemos citado en varias ocasiones, con la diferencia de que, en un proyecto como el Irizar de Koldo Saratxaga, el liderazgo facilita la convivencia, la inclusión y la comunicación, la relación, en resumen.

Somos conscientes de que compartimos el NER de cara a una mayoría de personas que no pueden llegar a su organización y decir: «Vamos a trabajar con un Nuevo Estilo de Relaciones, vamos a ser personas en transparencia, en comunicación, en responsabilidad y libertad, en equipo. Vamos a ser todos un proyecto». No, la mayoría de las personas que encontramos, vemos, escuchamos, están al «ordeno y mando, y trabaja y calla» allí donde desarrollan su vida laboral, profesional, etc. Todo lo más han encontrado la manera de sentirse cómodos en esta situación y han tenido suerte con que las órdenes que reciben son acertadas, o razonablemente acertadas —por no mencionar la gran suerte que es tener empleo, en el caso de jóvenes y mayores de 55—. Pero, en su mayoría, estas personas carecen del poder de decidir y poner en marcha una evolución, o siquiera, de proponer un planteamiento diferente. Esto dota de sentido a compartir el NER.

Las organizaciones que vemos a través de las redes sociales son de todos los tamaños, como en el mundo físico: pequeñas, grandes y medianas, proyectos temporales, personas... Un NER es posible en todas, independientemente de que requiera de más o menos esfuerzo y tiempo hasta que funcione con energía propia, y de una dosis de suerte para contar con las personas que ejerzan el liderazgo que se requiere.

El relevo en la coordinación del proyecto AMPO ha devuelto al primer plano el papel del equipo K2K emocionando como columna vertebral en promover este cambio cultural que llamamos Nuevo Estilo de Relaciones. Si alguien pensaba que los proyectos NER pueden convertirse en impulsores de este cambio cultural, puede ir pasando a pensar que la realidad no es así, al menos hoy en día. El proyecto de impulsar el NER no es el mismo proyecto que el mencionado proyecto AMPO, ni ningún otro del ner group ni el del propio grupo. Son proyectos diferentes que tienen en común el propio NER, Nuevo Estilo de Relaciones.

Hay proyectos como AMPO que asumen un NER y lo mantienen como referencia durante su trayectoria, desean articularse conforme al NER. Y otros proyectos como Ingemat, por ejemplo, que se inspiran en el NER, pero no lo siguen: dicen no a algunos elementos y sí a otros.

En un tiempo de dificultades tan graves como esta crisis es un reto de alta dificultad tomar y sostener una actitud proactiva, parece que el mayor logro es salir airosos en una actitud reactiva, es decir, salir bien parados de las zancadillas del entorno. Sin embargo, el destino de cada persona y proyecto lo escribe también su protagonista y eso es lo que han debido pensar los proyectos que han dejado a un lado la añeja máxima de «en tiempo de crisis no hacer mudanza», cambio [la añeja cita dice literalmente: «en tiempo de tribulación no hacer mudanza»] y toman la decisión de emprender un Nuevo Estilo de Relaciones, NER.












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