domingo, 15 de enero de 2017

Tener un sentimiento interno de querer este otro estilo de relación, comunicación, transparencia


¿Sinfonía o jazz? Koldo Saratxaga y el modelo Irizar.
Un modelo basado en las personas
(Fragmentos)



Tener un sentimiento interno de querer este otro estilo de relación, comunicación, transparencia

Como en todas las cosas en la vida es bueno saber a dónde uno quiere ir, ya que incluso así, el camino nos deparará suficientes sobresaltos. Hay que hacer un planteamiento sincero a todas las personas del por qué de la nueva organización. Es necesaria una gran dosis de generosidad. Se debe estar muy cerca de las personas porque surgirán muchas interrogantes y dudas que se deben aclarar lo antes posible.

Es necesario contar con los inmovilistas y con los que pueden perder estatus, jerarquía, es bueno contar con todos, mientras no se demuestre lo contrario.

Este estilo de relación hay que sentirlo un poco y añadirle la lógica de cuantas más personas sea posible que lo hagan en la misma dirección.

No, lo que estoy diciendo es que puede ser muy difícil, lo que no significa que cada vez haya más gente que lo entiende y desea, que es la organización en la que le gustaría trabajar o, incluso, crear. Desde el punto de vista intelectual he conocido cientos y quizás ya miles de personas que están entusiasmados con estas ideas. No niego que también hay quien cree que es una utopía irrealizable que no abordarán.

Es necesario pensar que vamos contracorriente, en contra de la cultura educativa y del modelo imperante y por tanto estamos hablando de cambio y al dinero, al capital, le da miedo lo desconocido.

En resumen, creo que es necesario, aparte de entenderlo desde un punto de vista intelectual tener un sentimiento interno de querer este otro estilo de relación, comunicación, transparencia…



Mejoramos la comunicación y el entendimiento entre las personas

Conceptualmente tener éxito en aquello a lo que dedicas parte de tu vida y tus ilusiones, es positivo, en todo caso natural y motiva y gusta a todas las personas. Tener éxito en los estudios, en el deporte, en la relación de amistad o pareja, en el trabajo, en la familia,..., es decir sentirte bien contigo mismo, solo puede ser bueno para el resto de tus relaciones y por tanto para los que te rodean y para el conjunto de la sociedad.

La competitividad bien entendida, precedida de la ética, es un acicate para la mejora, la creatividad, el reto compartido... En una palabra, es necesaria para tener y poder valorar el éxito.

La cuestión es si logramos motivar a más y más personas si se trata de un éxito compartido por cada persona, en función de su rol en el proyecto o, por el contrario, se logra una mayor motivación en este viejo sistema jerárquico al que me he referido.

¿Puede ser puro desarrollismo? ¿Vamos por el buen camino? Creo que esta es otra historia. ¿Cómo queremos o hubiéramos querido que fuera esta sociedad, este mundo? Posiblemente las alternativas serían muchas. Por lo que a mí respecta, pretendo que las personas que han decidido, que hemos decidido, trabajar a cambio de unos ingresos económicos determinados, recibamos, además, una satisfacción complementaria por lo realizado para uno mismo y su entorno más próximo y, en general, para la sociedad. Que no sea la parte materialista lo único que nos induzca y obligue a trabajar.

Si logramos compartir inteligencia, sentimientos, emociones, ilusiones, logros y creatividad; si mejoramos la comunicación y el entendimiento entre las personas, y, por otra parte, recibimos una compensación económica que sentirás más tuya, probablemente estaremos contribuyendo a lograr una sociedad menos crispada.



Una infraestructura que facilita la comunicación y la relación: los equipos

Un equipo [*] es la unión de cuatro o cinco personas, aunque también lo pueden integrar desde tres personas hasta doce o quince. Lo constituyen un grupo de personas que tienen un reto en común, con plazo determinado y con un líder elegido entre ellos, lo cual ya les convierte en un equipo.

El éxito del equipo depende de muchas cosas, entre las que son esenciales los valores de las personas que lo componen, el nivel de compromiso que se autoimponen, del líder, del entorno...

En cuanto a la formación de estos equipos puedo decir que no suelen contar con una formación especializada para aplicar una herramienta estándar, ya que quienes imparten ese tipo de formación no son organizaciones que creen en el estilo que nosotros aplicamos. Simplemente hemos creado una infraestructura que facilita la comunicación y la relación, así como la capacidad de compartir el aprendizaje y la toma de decisiones. A partir de ahí intentamos aprender de nuestros propios errores.

Creo que para la aplicación de la lógica y el sentido común solo se precisan oportunidades.

Con respecto a los conflictos, te puedo decir que se solucionan a base de diálogo, analizando las causas de los mismos. No es una tarea difícil si las personas quieren integrar esos equipos. Sin embargo no se debe evitar el conflicto cuando sea una consecuencia natural de lo que les une. Nunca hay conflicto entre personas que no tienen nada en común. Es muy gratificante el logro del reto previamente definido, pero debemos tener en cuenta que ese logro es una consecuencia de haber superado los obstáculos que nos hemos encontrado en el camino.

[*] equipo autogestionado, la célula del desarrollo de la actividad del proyecto, de la empresa, en el Nuevo Estilo de Relaciones.



Los ejecutivos no suelen tener tiempo para la comunicación interna y ese es su gran problema y dilema

En la actualidad los ejecutivos no suelen tener tiempo para la comunicación interna y ese es, en el mundo imperante, su gran problema y dilema. Le dedican mucho tiempo a la comunicación externa, a la comunicación a su nivel, en su pequeño círculo. Pero no a la comunicación interna, a verse las caras y los ojos con las personas de su organización. Y como consecuencia ese proyecto no camina.

Cuando el proyecto camina con cierta eficiencia dentro de la organización, es cuando uno puede estar mucho más tranquilo de puertas afuera, explicando ese proyecto y presentado ese proyecto a los clientes y a la sociedad. Porque ese proyecto ya tiene una inercia que ayuda a conseguir el éxito. Pero si no hemos conseguido la eficiencia y la armonía interna, difícilmente vamos a conseguir luego el éxito externo.












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