domingo, 15 de enero de 2017

Vamos a abrir un libro que se titula ¿Sinfonía o jazz?, y a leer...



¡A los buenos días, egun on, on!

Se ha ido la Navidad, el sorteo de Lotería Navidad, el del Niño… y una vez más comprobamos cuántas personas desean, deseamos, un «milagro», o lo esperamos o estamos convencidos de que lo necesitamos.

Con las empresas de todos los tamaños también pasa, con cualquier proyecto. Esperamos la fórmula mágica, la piedra filosofal que haga que todo vaya bien y dé buenos resultados, sin complicarnos mucho la vida, ¿eh? Hay quienes se lanzan a probar esto o aquello, lo que está de moda, lo que promociona una celebridad, etc.

Y hoy aquí comparto cosas sencillas, «ideas naturales», como las llama su autor, quien también dice que son sentidas y propias. De manera que, por el lado de no complicarnos, está hecho. Son ideas nada milagrosas que pueden hacer realidad los milagros con los que soñamos, convertirlos en carne y hueso. No te complican, te comprometen, porque no tienen nada que ver con parches, tiritas o analgésicos del momento que van posponiendo la solución y aumentando los problemas. Forman parte de un todo, que es el el Nuevo Estilo de Relaciones, el también llamado «modelo Irizar», que es una propuesta integral de organización, concreta, real, construible y customizable.

Vamos a abrir un libro que se titula ¿Sinfonía o jazz? Koldo Saratxaga y el modelo Irizar. Un modelo basado en las personas y a leer. Empezamos deteniéndonos en varios pasajes que hablan de comunicación interna.

Hoy y en adelante, durante unos cuantos post, deseo invitarte a leer páginas de este libro maravilloso y cautivador que es ¿Sinfonía o jazz?. ¡Nunca me canso de leerlo! Y últimamente estoy disfrutando mucho. Es un Saratxaga lleno de frescura y hondura al mismo tiempo, humilde y completamente guerrero, gladiador, dispuesto a vivir el sueño Irizar, e Irizar es un sueño, pero un sueño humano, es decir, no uno celestial o mitológico. ¡Cuántas cosas podría decir que me inspira este libro! Y espero que tú también ¡y muchísimas más!, que te sumerjas en su atmósfera y respires hondo; verás que la experiencia es como pocas.

Para empezar, nada mejor que la comunicación, comunicación interna, claro, la base de todo proyecto: del principio, del camino, del sprint final y del podio.

He aquí ideas para entender y querer la comunicación interna, hacer planes de comunicarnos y llevarlos a la práctica, y convertirla, en definitiva, en un pilar del proyecto. La página se titula: «Tener un sentimiento interno de querer este otro estilo de relación, comunicación, transparencia».











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