jueves, 16 de febrero de 2017

«Pensar que porque venga alguien nuevo a liderar el proyecto, se crea otro estilo de relación sería un error. No, no va a ser así. Este es un mundo en el que tenemos que compartir utopía, caos e ilusión, y triunfar en un entorno práctico y materialista»



¿Sinfonía o jazz? Koldo Saratxaga y el modelo Irizar.
Un modelo basado en las personas
(Fragmento del capítulo 1)


«Todo lo que hemos creado en Irizar en la última década, en el fondo, es absolutamente novedoso. Los pensadores que tratan sobre estas cuestiones dicen que hay que centrarse en las personas y que hay que compartir con ellas, pero las empresas no saben cómo hacerlo. ¿Cómo se hace eso?, ¿qué hacemos?, ¿cómo y por dónde empezamos?, ¿cómo desmonto lo que tengo?

»Eso es parte del problema; a estas alturas, considero que es el problema mismo. Pero nosotros no lo hemos copiado de ningún tratado o experiencia previa; mi esfuerzo ha ido dirigido a cómo construirlo, cómo unir y ordenar todo cuanto sé y siento y me bulle en la cabeza. De ahí mi afición a la lectura. En ella busco, entre líneas, ideas, reflexiones, dudas y hasta lagunas que me ayuden a completar mis pensamientos. Casi diría que investigo en esas lecturas. Sí que he leído cosas que me han ayudado a ello. Pero cuando percibo en mis entrañas que tengo una idea...

»A lo largo del año, durante once meses, leo con intensidad sobre cuestiones que tienen que ver con el trabajo y que me gustan. De gestión, liderazgo, en general, los estudios y pensamientos de aquellos a los que se llaman “gurús”. Intento buscar cómo entroncar mis inquietudes y cómo confrontarlas con las de la gente que también piensa, lee y escribe. Y eso me gusta, porque a veces me ayuda para construir ideas, para expresarlas, presentarlas, o para afianzarlas; busco entre líneas.

»Como norma general disfruto leyendo sobre nuevas ideas, otros pensamientos, que en muchos casos no son sino grandes utopías, más, mucho más que sobre casos prácticos o experiencias concretas pues tengo la sensación de mirar hacia atrás, incluso de retroceder.

»Por otra parte, dedico el verano, el mes de agosto, a leer todo lo que puedo y me dejan mis obligaciones familiares. Siento una predilección especial por todo lo que tiene que ver con la cultura hindú, la novela histórica, la Edad Media en particular, y la cultura vasca.

»Este es un mundo en el que tenemos que compartir utopía, caos e ilusión, y triunfar en un entorno práctico y materialista. No me digas que no es apasionante. Por eso seguiré insistiendo en que hay algo que debemos comunicar permanentemente y ese algo es que no podemos idealizar las cosas, ni poner a todas las personas en el mismo listón. No podemos exigir a todo el mundo lo mismo. Hay algo que tenemos que intentar entender y es que tenemos que respetar a los demás como son. Creo que hay mucha gente que es más coherente que antes, pero no lo será del todo ni en todo a la vista de todos los demás. Lo importante es comprobar si se han dado pasos en la dirección correcta, desde la situación anterior a la actual. Si el resultado es que a pesar de costarle, lo está intentando, el objetivo está cerca.

»Porque solo pensar que, de la noche a la mañana y por el mero hecho de que venga alguien nuevo a liderar el proyecto, se cree otro estilo de relación, otra manera de compartir y lo entiendan todos de inmediato sería un error imperdonable. No, no va a ser así. Lo que hay que lograr es que la suma, los resultados, estén permitiendo que aquel avance. Si lo logramos, vamos bien. Si aunamos energías, es que estamos en el buen camino. Pero nunca debemos plantearnos que todo el mundo sea igual, de ninguna forma.

»Pero tampoco puede hacerse un planteamiento así en cualquier otro modelo. En los que conozco, hay gente que se agazapa, que se inhibe y desalienta, gente a la que hay que dedicarle muchísimos más esfuerzos y energías que a otros para que haga lo mismo. Y ello exigiría un permanente análisis personal de cada minuto, de cada hora y día de lo que cada persona hace para que de esa manera sea retribuida de una forma o de otra.

»Intentemos respetar a los demás. No todas las personas estamos siempre en la misma situación física, psíquica, cada día, en cada momento de la vida, pero se pretende exigirles siempre lo mismo. Todos podemos pasar por momentos difíciles, pero si el resto, los que pueden, los que más ilusionados, empujan un poco más, el proyecto caminará mejor que la competencia y producirá satisfacciones y generará resultados, garantizando el futuro.»











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