sábado, 11 de marzo de 2017

Características de la empresa Irizar: Coherencia. «El modelo de libertad de Irizar es difícil que queme». Hoja en blanco. Sentido común



¿Sinfonía o jazz? Koldo Saratxaga y el modelo Irizar.
Un modelo basado en las personas
(Fragmento)


«Si analizamos la misión de Irizar, parte de un hecho que he calificado de sencillo, pero, al parecer, solo de comprender, que es un proyecto basado en las personas, en el que se trabaja en equipos, lo que determina o condiciona el modelo de organización que deseamos.

»Se dice por algunos expertos que la empresa actual tiene que tener una misión, la visión correspondiente y ciertos valores, y parece ser que la que no cuente con esos tres pilares ya no es empresa. Lo entiendo como algo parecido a no contar con la ISO. A mi entender, lo que hay que tener es coherencia, ante todo; ser coherentes con todo lo que nos rodea. Si hemos prometido una cosa, si hemos adoptado un acuerdo, hay que cumplirlo. No tenemos por qué hacerlo todo bien, pero sí ser coherentes. Si nos hemos equivocado, sabremos rectificar; si nos hemos comprometido a algo, deberemos saber responder. Cualquier persona de Irizar que se relacione con clientes, proveedores, instituciones sociales o el medio ambiente, por ejemplo, tiene que ser ético y respetuoso con lo que tenemos acordado. Y a muchos de los integrantes de Irizar eso nos preocupa. Pero son muchas las cosas con las que hay que interactuar y probablemente no todo el mundo lo hace de la misma manera. Por eso contamos con proveedores muy satisfechos, pero con otros que no lo están tanto. Clientes muy satisfechos, pero, también, clientes para los que debemos trabajar más a fin de que lo estén.

»Somos muchas personas, que disponemos de mucha libertad de actuación y cada uno con su propia personalidad, talante y estilo. Y esa riqueza que genera la diversidad, también tiene diversas formas que pueden generar, y a veces generan, divergencias en las relaciones con clientes o proveedores.

»Está comprendido en la misión: debemos, también, obtener beneficios, debemos obtener un resultado que permita lograr el objetivo final de crear empleo y riqueza. Y una manera de comprobar que este proyecto está sano es constatando que en este mundo tan competitivo en el que nos desvolvemos ofrecemos autocares y lo hacemos bien, de forma eficiente. De lo contrario, todo sería un desastre, crearía desasosiego, produciría miedos y no construiría futuro, se generaría paro y concluiría con el cierre.

»Hace unos tres años un alto cargo de M.C.C. (Mondragón Corporación Cooperativa), después de participar en un encuentro sobre la experiencia y el modelo Irizar, dijo: “Es la primera vez que compruebo el cooperativismo llevado a la realidad”. Y tenía razón, porque esto es lo que intentamos hacer comprometidamente. Lo cual no quiere decir que no cometemos errores.

»También es cierto que debido a lo conocido de nuestro modelo se nos exige más de lo usual, lo cual me parece correcto.

»[La misión de Irizar se basa] en tres pilares fundamentalmente, que son la comunicación, la libertad y la responsabilidad [ver: http://juandepie.blogspot.com/2017/02/en-que-pilares-se-basa-la-mision-de.html]

»[…]

»El modelo de libertad de Irizar es difícil que queme. Te permite tener un alto nivel de espacios para atender tus necesidades personales en horas normales de trabajo. Es tan fácil como tener claro los objetivos globales, lo que llamamos los “Pensamientos Estratégicos”, es decir, fundamentalmente la misión, y tener un buen ambiente en tu equipo o en los equipos de los que formes parte.

»Por otro lado, está la tensión que se crea por la relación humana, con los estilos diferentes a la hora de plantear y asumir esfuerzos, situaciones, decisiones diferentes que son una consecuencia natural de ser autónomos y tener que compartir todo ello. Ocurre lo mismo que en la familia, en la que hay un proyecto común. Cuando desaparezca la tensión, desaparecerá el proyecto conjunto y por tanto, la garantía de un futuro prometedor.

»Lo que no cabe duda, como humanos que somos, es que tenemos y tendremos momentos mejores y peores, pero deberemos ser lo suficientemente inteligentes como para buscar nuevas oportunidades en los momentos de debilidad. Tenemos que saber renovar y focalizar toda la energía en cada momento.

»Nos organizamos por días de trabajo y no por horas. Seguimos el convenio tradicional para fijar el número de días establecidos por año. Luego, se definen las vacaciones y los puentes que resulten interesantes y lógicos, a fin de poder organizar a las familias y el resto de los días, normalmente, los dejamos sin definir para aplicarlos según la cartera de pedidos y atender mejor las puntas o valles de la misma. De esta manera podemos trabajar algún día más o menos de los “oficiales” y en años posteriores lo vamos saldando. Al final es nuestro propio saldo, ya lo conocemos y como no estamos para un día ni para un año en Irizar, lo vamos equilibrando.

»Algunos años hemos trabajado incluso los sábados. Por ejemplo, en 2004 trabajamos ocho de ellos. Se debió a la concentración de trabajo que solemos tener en los tres o cuatro meses de primeros de año. Nuestro modelo no nos permite contratar a nuevas personas para tres meses porque solamente para su formación ya necesitamos mínimo dos.

»Desde hace unos seis o siete años, y a partir de estas reglas generales que nos hemos dado, no tenemos ningún control de asistencia y por lo tanto, de horarios. Es de esta forma como se pone de evidencia, la importancia y coherencia de la libertad y la responsabilidad de que habla la misión. Igualmente se refuerza y se hace más necesario el trabajo en equipo. Es el equipo el que conoce de verdad la aportación de cada miembro del mismo. Los equipos conocen sus responsabilidades y las ejecutan teniendo que respetar al cliente interno, es decir, a cada componente del mismo.

»Lo que pretendemos es que todas las personas de Irizar conozcan el modelo y la visión a fin de que no sean unos pocos los que, en cada momento, dirijan el rebaño. Y por eso dedicamos tantas horas cada año a la formación e información; tiene que ver con saber qué nos une y a partir de esta premisa nace y se vive la libertad. Es un marco sencillo y claro que permite un gran campo de actuación. Queremos trabajar en equipos, equipos con personas libres, que se autogestionen, que sean autónomos, que tomen decisiones, que sean creativos, que asuman sus responsabilidades, que seamos flexibles, polivalentes, que seamos..., todo eso que tiene que ver con la responsabilidad.

»Consiste en ser exactamente todo lo contrario a una oveja. Lo que les digo es: piensa, cambia de dirección, borra la hoja y ponla en blanco, parte de cero, no estés siempre de acuerdo, tira por la ventana lo que no es necesario, no pongas lo que no tienes que poner... Pero también decimos y defendemos que hay que seguir al cliente, que tenemos el deber de comunicar... Este es un poco el juego.

»Ya ves, es sencillo y complejo a la vez pero, sobre todo, lo que hay que tener es sentido común.

»Se trata de que sobre la base de las experiencias, y por tanto, de los conocimientos acumulados, creemos un futuro descubriendo y fijando nuevas ideas para dar nuevos pasos. Es una manera de evitar el parcheo, el maquillaje, la mejora simple y provocar así una “explosión de ideas”. “Olvídate del pasado y parte de una hoja en blanco”, es lo que digo.

»En una organización por departamentos, creo que se fomenta más la continuidad, una posible mejora continua, pero difícilmente los saltos cuánticos, que a su vez pueden provocar una revolución en otras áreas de la organización e incomodar a sus responsables. En nuestro caso, nos vamos acostumbrando a convertir los problemas en oportunidades. De esta manera nacen nuevos equipos que reflexionan y rompen la monotonía.»











No hay comentarios:

Publicar un comentario