sábado, 18 de marzo de 2017

«El veinte por ciento de los salarios puede suponer entre el uno o dos y medio puntos del margen. Con la satisfacción y complicidad ilusionada de las personas, se puede mejorar el conjunto de la actividad, en diez, quince... puntos»



¿Sinfonía o jazz? Koldo Saratxaga y el modelo Irizar.
Un modelo basado en las personas
(Fragmento)


«Hay cosas, como, por ejemplo, la garantía de futuro, que las hemos llevado a rajatabla. En Marruecos hemos tenido momentos buenos y malos, y podíamos haber echado gente; en Brasil de una manera inequívoca y aquí en Ormaiztegi, donde en situaciones de crisis podemos reubicar a las personas excedentarias en otras cooperativas del grupo, de MCC (Mondragón Corporación Cooperativa) —por cierto, una de las cosas más importantes que aporta el pertenecer a MCC—. En los últimos trece años, desde que me incorporé a Irizar, solo lo hicimos en los primeros meses.

»Y ha sido así porque entendemos que debemos intentar que eso que hemos comunicado a las personas que se incorporan, diciéndoles que si se entroncan en el proyecto, que si aportan, si añaden valor al proyecto, todos los demás nos preocuparemos de que continúen con nosotros, sea verdad y no les fallemos.

»Desde la crisis de Brasil en el noventa y ocho, la de Ormaiztegi en dos mil uno, debido a la situación creada entre Israel y Palestina, la de China en dos mil tres por la neumonía, y, por fin, la de Marruecos en dos mil tres, por la situación de Iraq, hemos pagado en torno a los diez millones de euros a personas que sin trabajo han continuado cobrando mensualmente. Ni les despedimos, ni les reubicamos, ni supusieron gasto alguno a ningún organismo publico, siempre en la confianza de que se trataba de un problema coyuntural, como así ha resultado en todos los casos. Este es un compromiso que compartimos y defendemos, hasta ahora, por encima de cualquier otro.

»Igualmente, nos preocupamos de que todas las personas que participan en todos los proyectos que tenemos por el mundo, perciban un salario digno, en función de su entorno económico. En todos los casos, excepto cuando hemos partido de cero, como en México, hemos incrementado los salarios, a muchos cientos de personas, nada más llegar. Son cuestiones que mimamos, sin reparar en su repercusión económica a corto plazo.

»Lo que no puede ser admisible es que una actividad sea o no rentable en función de los salarios de los trabajadores. Mal asunto. Estaríamos ante un proyecto débil. El veinte por ciento de los salarios puede suponer entre el uno y dos y medio puntos del margen. Con la satisfacción y complicidad ilusionada de las personas, se puede mejorar el conjunto de la actividad, en diez, quince... puntos.

»Por supuesto esto no evita el que seamos exigentes al máximo con las responsabilidades que a cada uno le corresponden. Personalmente lo soy con todas las personas, porque estimo que hay que ser honrado, comportarse éticamente y ser coherente con el compromiso que adquieres con la organización a la que libremente te incorporas y que confía en ti.

»El futuro será cada vez más complicado en esta Europa consumista, para las actividades industriales. No creo que exista mucho espacio para los irresponsables.

»En las próximas décadas los proyectos industriales en Europa irán cayendo como las hojas de un árbol caduco.»











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