miércoles, 29 de marzo de 2017

«No se trata de copiar, se trata de sentir»



¿Sinfonía o jazz? Koldo Saratxaga y el modelo Irizar.
Un modelo basado en las personas
(Fragmento)


«No creo en la total creatividad de las personas si no se mueven en un amplio campo de libertad. Sé que al plantearlo de este modo, cuando me refiero a Irizar calificándola de caos, asusta a muchos empresarios y ejecutivos. Y es cierto que resulta un “caos” si nos comparamos con otras organizaciones, pero afianzado y consolidado después de muchos años de diálogo continuo. Para nosotros, no deja de ser nuestro estilo, un montón de energía libre que confluye en la creación de valor.

»La gran diferencia entre [Irizar] y [otras organizaciones] estriba en que nosotros no malgastamos energía complementaria para conducirla y controlarla. Se trata de aplicar el sentido común, esto es, si las personas se identifican con el proyecto y entienden su rol, ¿para qué necesitas estar permanentemente diciendo lo que tienen que hacer y cómo lo deben de hacer e incluso desconfiando de sus respuestas?

»“El qué” está muy bien definido, mientras que el “cómo” depende de las circunstancias y del devenir de los acontecimientos, porque no sabemos o no podemos controlar el futuro. Lo peleamos día a día, de tal forma que si no es posible hoy, lo será mañana. Y eso, en el fondo, es lo que me tranquiliza porque sé que para lo lógico siempre hay respuesta. Para los problemas de cada momento hay que dar con la solución que cada uno precisa y éstas se encuentran allá donde surgen, no postergándolas o exigiendo que las decisiones las tomen otros, los de “arriba”, por ejemplo.

»Lo importante es comprender que la diversidad siempre creará una campana de Gauss similar; es una realidad con la que hay que saber convivir. [...]

»Este es un modelo tenso, de lucha, de discusión, para sacar adelante las cosas. En una relación de trabajo no puedes, como norma, descargar tu mal humor con el jefe y tus compañeros. En Irizar cada uno tiene sus responsabilidades a nivel profesional y mezclado con lo personal, con el carácter de cada uno, puede afectar a la dinámica de trabajo a los típicos roces del día a día.

»Todos tenemos días buenos y malos y en estos no recibes ni percibes lo que los demás te transmiten del mismo modo.

»Hay momentos y situaciones que bien pueden crear roces y tensiones, como en todas partes. Suelo hacer referencia, cuando surgen estos temas, a que nos fijemos en nuestro entorno más cercano y querido. Solo pueden surgir tensiones y saltar la chispa donde hay energías que se encuentran. [...]

»Nosotros, como Irizar, estamos en el mundo competitivo empresarial como es comúnmente conocido. En nuestra misión también se habla, entre otras cosas, de beneficios, estos son tan necesarios como el aire para las personas, y para tener beneficios hay que ser competitivos a la vez que altamente productivos.

»Estas palabras, ‘competitividad’ y ‘productividad’, son palabras que personalmente siempre me han parecido agresivas, yo lo suelo decir así públicamente. Las palabras ‘competitividad’ y ‘productividad’ las relacionamos con la necesidad de más esfuerzo físico o más tiempo para lograr más rentabilidad para el capital, es decir, para el dueño del capital.

»Tengo claro que quien pone el capital debe tener un beneficio por ello, pero de la misma forma, también aquellos que ponen su tiempo, su esfuerzo físico y sus capacidades intelectuales y emocionales en el mismo proyecto.

»No admito el juego de mercado capitalista, como indicas, pero se puede competir en ese mercado con modelos no capitalistas y me refiero a modelos más humanistas y por supuesto, sencillos, inteligentes e integradores.

»Si el valor está en las personas, si quienes son capaces de crear son las personas, pues apóyate en las personas. Creo es que es la parte humana lo que prima sobre todo y ante todo, sin perder de vista, y es algo que insisto permanentemente, que tenemos que producir con mejor calidad-precio, servicio y capacidad innovadora, que los demás en el mercado.

»Como te lo he comentado antes, yo nunca menciono el modelo cooperativo tradicional, no creo que sea necesario ni suficiente, como ya he explicado, estar registrado como S.Coop. para tener un modelo diferente.

»Una cosa son las cooperativas y otra el cooperativismo. Creo en el cooperativismo y es lo que procuramos ejercer allí donde hay personas que comparten algo en común.

»No creo tampoco que nuestro modelo proceda de las teorías clásicas de ninguna izquierda, ya que no lo hemos copiado y no veo nada muy parecido en el “mercado”. Vuelvo a repetirlo, no se trata de copiar, se trata de sentir. Siempre he creído que era más importante desarrollar y creer en mis capacidades intelectuales y emocionales que en mis músculos, que por otro lado actúan según órdenes del cerebro. He procurado aplicar estas sensaciones, estos sentimientos bien arraigados, en mis relaciones con los demás, desde las responsabilidades que he asumido. Lo mismo que no me gusta que me utilicen o manejen, tampoco me gusta copiar.

»A partir de aquí es cuestión de compartir el cómo hacerlo.»











No hay comentarios:

Publicar un comentario