viernes, 26 de mayo de 2017

¿Cooperativas o cooperativismo? | Koldo Saratxaga



«En los últimos años, cada vez que llega a mis oídos el término “cooperativa” —o “cooperativo” o “cooperativismo”—, me planteo qué entiende la persona emisora por el mismo, así como qué experiencia puede haber tenido en relación con su significado.

»Quizá conviene que me presente en cuál es mi vivencia al respecto, para posteriormente apoyar mis opiniones.

»De mis treinta y ocho años de actividad, pasé mis primeros catorce en la Sociedad Anónima, veintiuno en las Sociedades Cooperativas, incluida la creación de una de ellas, y los últimos tres, y en este momento (1), liderando o asesorando, a la vez, a siete Sociedades Anónimas y a siete Sociedades Cooperativas, junto con el equipo que formamos en K2K Emocionando.

»Tengo que apuntar que con treinta y siete años, en 1984, lideré con pasión la creación de una cooperativa como única opción para mí de realizar mis sueños de compartir y dividir lo creado entre todos.

»Mi conclusión de hace varios años es que existen cooperativas pero no cooperativismo, como práctica. Que para compartir y repartir no es necesario ser administrativamente una cooperativa, que para comunicar y ser transparentes tampoco.

»La realidad me indica que las estructuras organizativas, los organigramas y estilos de orden y control son patrimonio de todas las organizaciones por igual, y que estas se diferencian en tanto quien las dirige o lidera les da su estilo personal. Entonces, es fácil entender que las personas que en ellas trabajan no tengan —en general, bienvenidas sean las excepciones— una entrega ni una ilusión especial por su trabajo.

»He oído personalmente cientos de veces el tópico: “Claro, en las cooperativas los trabajadores empujan más porque son dueños”. Si tengo que ser sincero, debo decir que esto es una leyenda urbana. La práctica no es así, salvo en donde se han realizado cambios hacia modelos de relación basados en las personas. En nuestra experiencia de estos tres últimos años, con estilos de gestión idénticos, es decir, sembrando y cosechando entre todos, la doble posición que adoptan algunas personas en las cooperativas, de dueños o trabajadores según los intereses del momento, comporta la dedicación de muchas energías que cada vez son más necesarias en otros frentes de cara a tener una garantía de futuro.

»En la práctica, debemos reconocer que son muy pocas las personas que, tanto en su primer trabajo como en sus cambios, persiguen como objetivo la razón social de la organización y un teórico modelo de organización. Ver los anuncios de puestos de trabajo también nos indica que la diversidad de ofertas no es relevante. Luego las personas trabajan donde pueden, más que donde quieren o por lo que sienten.

»De esta manera, son las oportunidades que se ofrezcan en la propia organización lo que permitirá que cada persona aporte lo mejor de sí misma.

»Por tanto, no dudo en afirmar que es más importante el fondo que las formas, es decir, crear un entorno cooperativo que creer todo funcionará por ser una cooperativa.


»(1) Nota: Hoy, enero de 2014, formamos lo que se conoce como ner group, compuesto por 10 S.L., 9 Cooperativas, 1 S.A. y 1 asociación sin ánimo de lucro, con 1.500 personas en un estilo claro de ética y transparencia y reparto de la cosecha (www.nergroup.org).»


Artículo publicado por primera vez en julio de 2008 y posteriormente en enero de 2014, como indica en nota el autor.












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